El proceso de subidas de los tipos que comenzó julio de 2022 todavía tiene un largo camino por recorrer, según se desprende de las actas de la última reunión del consejo de Gobierno del BCE que tuvo lugar en febrero y que han sido publicadas hoy. El documento deja constancia del consenso acerca de que son necesarias nuevas subidas de los tipos de interés para entrar en una zona de política monetaria restrictiva. Esto significa un nivel de política monetaria que frena la economía para mantener la inflación bajo presión. Por lo tanto, los reguladores de la moneda europea enfatizaron en febrero que la inflación seguía siendo «demasiado alta» y estuvieron de acuerdo en que «se debe mantener el rumbo de la política monetaria». En esa última reunión, las autoridades monetarias indicaron un amplio apoyo a la propuesta del economista jefe del BCE, Philip Lane, de subir inicialmente las tasas de interés en medio punto porcentual . Sin embargo, los miembros del consejo expresaron reservas acerca de señalar un mayor ajuste para marzo, por lo que podemos contar con otra subida este mes del 0,5%. Se argumentó durante la reunión que en un entorno de alta incertidumbre obliga a ser cauteloso , ya que las perspectivas de inflación podrían cambiar rápidamente en cualquier dirección. Sin embargo, el panel concluyó que era necesaria una «señal fuerte» antes de la decisión de política monetaria en la reunión de marzo. Establecieron además que la cuestión sobre cómo proceder después de eso deberá decidirse con una «mente abierta» y dependiendo de la situación de los datos. En consonancia con estas deliberaciones, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, anunció en la posterior rueda de prensa otra subida de tipos de interés de 0,50 puntos porcentuales para la reunión del 16 de marzo, con el fin de mantener la inflación bajo control. Con el 8,5% actual, la tasa de inflación todavía está muy lejos del objetivo del BCE del 2,0% y se mantiene obstinadamente en un nivel alto. Los analistas esperaban un dato de inflación europea del 8,3% en promedio, pero los precios se resisten y varios miembros del consejo de gobierno del BCE, como el jefe del Bundesbank alemán, Joachim Nagel, no descartan más aumentos «significativos» en las tasas de interés para el período posterior a la reunión de marzo. En la cita del 16 de marzo en Fráncfort, el consejo de gobierno tomará en consideración estas nuevas cifras de inflación para decidir sus próximas subidas de tipos de interés. «La reunión de política monetaria de marzo proporcionaría una escala para evaluar el ritmo posterior de la política monetaria», se lee en las actas. «El consejo de gobierno se aseguraría de esta forma de que las decisiones sobre tipos de interés en el futuro dependan de los datos y sean tomadas reunión a la reunión», añade el informe, que recoge también la esperanza puesta en los precios de la energía , que han caído significativamente y han vuelto a los niveles anteriores al inicio de la guerra en Ucrania, lo que implica que las importaciones de combustibles fósiles de la zona euro se reducirán considerablemente. Sin embargo, el consejo de gobierno advirtió en la reunión de febrero que los mercados energéticos se muestran escépticos sobre si persistirá este descenso porque parte de la caída se explica porque el invierno ha sido suave en Europa, lo que no necesariamente se repetirá el próximo año. Además, la reapertura de la economía china aumentará su demanda de gas natural y convertirá a China en un «fuerte competidor en Europa por el gas natural licuado», presionando así los precios del gas al alza y perjudicando el crecimiento, según hicieron constar varios miembros del Consejo en febrero. Por otra parte, el tamaño del balance del Banco Central Europeo (BCE) es, según su miembro de la junta Isabel Schnabel, «demasiado grande». La cantidad de reservas estaría «muy por encima del nivel requerido», admite la alemana, y esto significa que «el tamaño actual de nuestro balance es mayor de lo que se necesita para implementar de manera efectiva nuestra postura de política monetaria«. MÁS INFORMACIÓN Lagarde asegura en Davos que mantendrá la lucha contra la inflación En los últimos años, el BCE ha comprado bonos del Estado a gran escala para mantener bajos los tipos de interés, estimular la economía y evitar una inflación baja no intencionada. Ahora está en proceso de vender parte de esos bonos y tratando de luchar contra la muy alta inflación con tipos de interés clave en aumento, una política monetaria con la que solo ha logrado por el momento un éxito moderado. El BCE perdió miles de millones el año pasado debido a los altos pagos de intereses y amortizaciones de valores y, para cubrir las pérdidas, utilizó 1.630 millones de euros de sus reservas. Pero esto no significa que el BCE vaya a flojear en el camino trazado de nuevas subidas de tipos. Más bien todo lo contrario.