Lecciones por aprender de Tesla… en México

La exigencia que los partidos políticos presenten planes de gobierno no radica en el mero cumplimiento de un requisito de forma.

La decisión de Elon Musk de construir una nueva planta productora de autos eléctricos en México ha resonado a lo largo y ancho de Latinoamérica. Teniendo tantas opciones para realizar dicha inversión,  en países como Brasil, Colombia o Argentina, para mencionar a tres países gobernados por gobiernos de izquierda y con un fuerte aparato industrial, Musk decidió establecer la fábrica productora de autos Tesla en Nuevo León, México. La cercanía con Estados Unidos es la primera explicación que viene a la mente de cualquiera; en parte sí, pero en buena parte no. Según ha trascendido, la producción de dicha planta estaría destinada a atender la demanda por estos automóviles en Asia, Europa y América Latina entre otros destinos.  ¿Qué ventajas ofrece México en relación a los demás países? Además de la cercanía que ofrece Monterrey, lugar en donde se construirá la fábrica, con el territorio estadunidense,  situarse en México le permite a Tesla gozar de las ventajas arancelarias que este país ha negociado con el resto del mundo por medio de sus tratados comerciales. Poderosa y necesaria razón cuando se están invirtiendo cerca de USD 5 millardos en un proyecto de este tipo.

 

Para la desilusión de muchos entusiastas del uso de instrumentos de fomento para favorecer a la inversión extranjera, la decisión más tuvo que ver con el ecosistema productivo en materia automotriz existente en México que con la existencia de incentivos fiscales u otro tipo de apoyos. Cuando se dice ecosistema se está hablando de la oferta y calidad de la infraestructura productiva; la oferta de personal capacitado; y la oferta académica de nivel superior, en caso sea necesario entrenar a nuevos profesionales. Pero, por sobre todo, se hace referencia a que en México operan ya más de un centenar de proveedores de Tesla. Moverse a México no implica para Tesla empezar de cero, sino aprovechar las capacidades ya existentes. Asegurar la cadena de suministros confiable y segura que ya existe en México. Como acertadamente decía el presidente del vecino país en relación a estas características de su país, “las ventajas de comparativas de México son únicas en el mundo”: cercanía, acceso a mercados, infraestructura productiva y desarrollado ecosistema productivo. Lecciones que bien haríamos en incorporar en el análisis del potencial de Guatemala de cara a la atracción de inversión extranjera en esta nueva fase de la globalización.







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Hugo Maul

Economista. Actualmente es Director del Área de Investigación Económica del CIEN y profesor de economía de la Universidad del Istmo y Universidad del Valle de Guatemala.

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Author: Maria Suarez