Los sindicatos paralizan el transporte aéreo y ferroviario en Alemania

Las carreteras, autopistas y enlaces de entrada a las ciudades han amanecido hoy presas de largas colas y atascos, en contraste con aeropuertos y estaciones de tren, completamente vacías y en las que solo se encuentra personal de seguridad. Así ha empezado la jornada de huelga del transporte público en Alemania , que para a nivel nacional: autobuses, trenes y aviones están paralizados. 380.000 pasajero s han visto cancelado su vuelo y millones de personas sufren la huelga con la que el sindicato ‘Ver.Di’ espera obtener en la negociación del convenio colectivo una subida salarial del 10,5% o de al menos 500 euros al mes. «Hemos decidido que nos quedamos a trabajar en casa y que los niños no van hoy al colegio. Por un día, volvemos a vivir con durante la pandemia. Nos ha parecido que esto era mejor, menos estresante para toda la familia que intentar movernos por la ciudad en estas circunstancias», dice Lena, secretaria de dirección y madre de dos hijos. Noticia Relacionada estandar Si Alemania adopta «el modelo francés» y se paralizará el lunes Rosalía Sánchez El paro convocado en el sector del transporte dejará en tierra a unos 380.000 pasajeros «Aprovechando el cambio de hora, he madrugado más de lo habitual y he salido con el coche casi dos horas antes, para evitar los atascos», comenta por su parte Josph, funcionario del Ministerio de Interior en Berlín, «con paciencia y con la radio puesta, he tardado unas tres veces en hacer el trayecto de todos los días… ¿qué más se puede hacer?». Pero a pesar de los muchos inconvenientes, los alemanes no condenan la huelga con una mayoría aplastante. El diario popular Bild ha realizado una encuesta en la que ofrecía dos reacciones a la huelga: «Solo un gran golpe consigue un gran efecto» y «¡Mierda! Esto es totalmente desproporcionado». Y para sorpresa de la redacción, el 40% optó por la primera respuesta, mientras que el 43% votó por la segunda, una diferencia para nada abrumadora. Aeropuertos alemanes Las empresas públicas responsables confirman esta mañana que el tráfico ferroviario de larga distancia se ha interrumpido por completo y el tráfico regional se ha interrumpido en gran medida. Casi todos los aeropuertos alemanes están en huelga y también se ven afectadas las vías navegables y los puertos, así como la empresa de autopistas. Según EVG, más de 30.000 empleados en alrededor de 350 ubicaciones en toda Alemania participan en el paro. «Estamos en huelga hoy porque, a pesar de la difícil situación financiera de muchos empleados, no se nos presentó nada en la negociación colectiva que pudiéramos negociar seriamente», justifica Kristian Loroch, miembro de la junta de negociación colectiva, «la República se alza porque los empleadores se niegan a las demandas, el país funciona gracias a los trabajadores y esos trabajadores, debido a la inflación, están pasando situaciones de necesidad». El presidente de EVG, Martin Burkert, acusa a Deutsche Bahn de comportarse de manera antisocial: «Lo que han puesto sobre la mesa hasta ahora no es nada, incluso trabajan con «contrademandas antisociales», como los recortes de vacaciones». «Tenemos salarios brutos de 2100 a 2400 euros para colegas en los tramos salariales más bajos, como conductores de autobús y representantes de servicio al cliente», dice Burkert, «y algo tiene que pasar». El operador ferroviario alemán Deutsche Bahn, sin embargo, critica la huelga como «desproporcionada». «Millones de pasajeros dependen de trenes y autobuses, están sufriendo una huelga excesiva», ha dicho esta mañana un portavoz, «no todo el mundo puede trabajar en modo remoto, las miles de empresas que reciben o envían sus mercancías por ferrocarril se ven también afectadas, habrá muchas pérdidas económicas, y los ganadores del día son las compañías petroleras».

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Author: Pablo Perez