Macron impone su reforma de las pensiones con un decretazo que abre otra crisis de fondo

Emmanuel Macron decidió a primera hora de la tarde del jueves imponer su reforma del sistema nacional de pensiones recurriendo al artículo 49.3 de la Constitución, que permite aprobar sin voto parlamentario un proyecto de Ley, un decretazo que acelera un cambio político nacional que favorece profundamente a la extrema derecha. Élisabeth Borne , primera ministra, anunció la noticia en la tribuna de la Asamblea Nacional (AN), a las 15,11 provocando un gigantesco escándalo. En los bancos de la AN estalló una batalla campal. Grupos de diputados hostiles cantando la Marsellesa, himno nacional. Grupos de diputados gritando «¡Es una vergüenza, se pisotea el Parlamento, se desprecia a los franceses mayoritariamente hostiles». «Se trata de una reforma ilegítima que viola los fundamentos de nuestro sistema político». Noticia Relacionada estandar No Los sindicatos pierden terreno en su ‘guerra’ contra la reforma de las pensiones de Macron Juan Pedro Quiñonero La participación en las protestas de este sábado ha sido la más baja desde que comenzó la crisis En la calle y las distintas sedes de los sindicatos se multiplicaban las reacciones muy agrias: «¡Un putada digna de una dictadura!». «¡Continuará la contestación popular contra un gobierno minoritario!». Moción de censura Izquierdas y extrema derecha proyectan una moción de censura. Los sindicatos estudian nuevas formas de movilización. Según los estudios sociológicos, una mayoría de la opinión pública es hostil a Macron. El 49.3 se ha utilizado en muchas ocasiones durante el último medio siglo. Pero, en este ocasión, anuncia un cambio político de gran calado. El presidente de la República se vio forzado a recurrir al decretazo como consecuencia de la inexistencia de una mayoría parlamentaria absoluta y la fragmentación de todo el abanico político nacional. Macron, su partido y aliados tienen 265 de los 577 escaños de la Asamblea Nacional (AN), primera cámara del Parlamento nacional, cuya mayoría absoluta es de 289 diputados. Pero un número considerable de diputados macronianos no deseaban votar la reforma, recortando peligrosamente esa mayoría relativa y dividida. Macron esperaba que Los Republicanos (LR, derecha tradicional), con 61 escaños, apoyaran su reforma. Pero una parte significativa tampoco deseaban votar la reforma, igualmente divididos. En el bando parlamentario hostil a la reforma, la extrema derecha (88 diputados), La Francia Insumisa (LFI, extrema izquierda populista), con 74 diputados, el PS, con 31 diputados, el PCF y sus aliados, con 22 diputados y los Ecologistas, con otros 22 diputados, suman, unos 259 diputados. Pero esa oposición también están ultra dividida y es incapaz de presentar un frente común. Se trata de una fragmentación política sin precedentes en la historia de la V República Se trata de una fragmentación política sin precedentes en la historia de la V República, que fundó el general de Gaulle, entre 1958 y 1962. Los partidos tradicionales de izquierda y derecha están hundidos. Macron no ha conseguido crear un partido plenamente mayoritario. Solo la extrema derecha que sigue liderando Marine Le Pen se ha consolidado como fuerza política.

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Author: Pablo Perez