“Si uno echa una rápida mirada a la sensibilidad que domina las modernas concepciones sobre la justicia, puede dividirlas en dos: a) la sensibilidad conservadora, para la que lo justo es lo que es de cada cual y hacer justicia es garantizar lo propio. Es el talante individualista o liberal para el que la vida en común nada tiene que ver con repartir sino en garantizar la diferencia. Y b), la sensibilidad progresista que reconoce un derecho innato de todo hombre a tener un lugar digno bajo el sol. Ese derecho de cada cual a tener lo mínimo para vivir conlleva una obligación en los demás a contribuir en que eso sea posible. Es la sensibilidad del liberalismo social, del socialismo liberal, de la socialdemocracia y, de una manera general, de la tradición republicana. Reyes Mate (Responsabilidad y libertad. ¿Somos acaso responsables de lo que no hemos hecho? Madrid 1997)