La detención el pasado mes de enero de Ovidio Guzmán , conocido como El ratón, uno de los hijos del Chapo, parecía ser la respuesta del Gobierno mexicano a las demandas de medidas exigidas por la Administración Biden ante la epidemia de muertes de opiáceos que sufre EE.UU. desde hace años. El arresto, después de un intento frustrado en octubre de 2019 para evitar la masacre de civiles –’abrazos no balazos’, es el lema del Ejecutivo de Andrés Manuel López Obrador–, se llevó a cabo poca horas antes de una visita de Biden a Ciudad de México. Encarcelado en la prisión de máxima seguridad del Altiplano, de la que precisamente escapó su padre en 2015, Ovidio Guzmán, miembro del grupo los chapitos que opera dentro del cártel de Sinaloa, está considerado el «encargado de la producción y trasiego de fentanilo a los EE.UU», según Javier Oliva Posada, profesor investigador de la Facultad de CC. Políticas y Sociales de la Unam. Noticia Relacionada estandar No México revienta la cooperación con EE.UU. contra el narcotráfico David Alandete López Obrador dice que el fentanilo que se produce en su país y mata a 70.000 personas al año al otro lado de la frontera no es problema suyo Washington pidió la extradición del Ratón a finales de febrero –tenía de plazo hasta el 5 marzo–, y este fue notificado de dicha petición en un tribunal el día 7, vista en la que alegó no ser el hijo del Chapo ni la persona reclamada por la Justicia estadounidense. Hasta el momento, los abogados defensores han logrado blindar a su cliente ante la posibilidad de ser extraditado y ante la propia justicia mexicana. Pero EE.UU. no ha centrado su interés únicamente en Ovidio Guzmán, sino en toda la organización criminal. A finales de febrero, la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), dependiente del Departamento del Tesoro de EE.UU. sancionó a seis ciudadanos mexicanos y miembros del cártel de Sinaloa y seis entidades, ya que considera que esta red es «responsable de desviar precursores químicos ilícitos» para facilitar drogas a EE.UU. La red, dirigida por los hermanos Ludim Zamudio Lerma y Luis Alfonso Zamudio Lerma, habrían suministrado químicos a miembros de alto nivel del Cártel de Sinaloa, incluido Luis Gerardo Flores Madrid, que trabajaba para el hijo del Chapo, Ovidio Guzmán. Washington también ha señalado como uno de los principales operadores de fentanilo a José Ángel Rivera Zazueta, miembro destacado del cártel de Sinaloa, alias ‘El flaco’. La aportación china Pero si bien la fabricación y el envío del fentanilo se hace desde México, «su producción depende de precursores (productos químicos) que envía principalmente China y también, en menor medida, la India», señaló, en declaraciones a la periodista Alejandra López Alba, Oliva Posada. «Estos insumos llegan a puertos que se conocen como la ‘Escalera náutica del pacíficio mexicano’, donde hay gran movimiento comercial y se reciben miles de contenedores». A ellos llegan los precursores chinos, «que luego se hacen pastillas y se empacan en laboratorios clandestinos, para luego enviarlas» a EE.UU., explica.