Sergi Darder : «Con tanto bombo a Vinicius no se le permite casi nada»

El Espanyol visita este mediodía (14.00 horas / Movistar LaLiga) al Real Madrid. Muchas de las opciones del equipo blanquiazul pasan por las botas de Sergi Darder (Artá, 1993), uno de los centrocampistas más talentosos de la competición. Mallorquín de nacimiento es uno de los jugadores franquicia del club catalán, su capitán y uno de los futbolistas más queridos por la afición, por su implicación y compromiso. —¿Qué es ser perico para usted? —Antes de nada es complicado porque estar en una ciudad donde el vecino prácticamente se lo lleva todo es duro, pero a la vez muy bonito. —¿Es difícil serlo en Cataluña? —Sí, mucho. Cuando me lo decían antes no lo compartía porque yo disfrutaba igual, al margen de que algunas cosas te causaran impotencia. Pero ahora que tengo hijos y ves lo difícil que es en el colegio, en el que eres el raro porque todos son del otro equipo… Por eso el perico es muy perico, porque se hace muy fuerte desde pequeño. —¿Qué es peor, que sus hijos le salgan del Barça o un dolor de muelas? —(Risas). L a primera opción no es factible así que ya no la contemplo. Dudo mucho que mi hijo, yendo al campo del Espanyol y viendo como funciona todo, me salga de otro equipo que no sea el Espanyol. —¿Tanto siente los colores como para renunciar a estar en un grande? —No solo es sentir los colores. Es un tema de que estoy a gusto en Barcelona, estoy a gusto en el club y creo que el Espanyol tiene un potencial de crecimiento gigante. Con un cambio de mentalidad por parte de todos puede crecer muchísimo. Y más allá de eso, sentir los colores. —Pero debe ser frustrante para un futbolista como usted no estar en el escaparate de Europa… —Desde que llegué, hace más de seis años, teníamos el objetivo de crecer y tener una regularidad como la del año que fuimos a Europa, de meterte en el top-10 durante varias temporadas pero el tropezón de ir a Segunda trastocó los planes de todo el mundo. Fue como empezar de cero. No es frustrante porque yo lo veo con optimismo, pero a todos nos gustaría crecer un poco más rápido de lo que está yendo. —En otro equipo más mediático ¿habría tenido más oportunidades de jugar el Mundial? —Esto pasa en todos los equipos y en todas las selecciones. Cuanto más grande sea el equipo y cuanto más arriba esté, más posibilidades tienes de ir a la selección pero también es verdad que los jugadores que están en esos equipos es porque tienen un nivel alto y porque se han ganado estar en un club que juega la Champions. Lo complicado es llegar a estos equipos. Imposible no es pero estar en un equipo más grande te lo facilita más. —¿Qué pensó cuando escuchó que había un movimiento llamado ‘Darderismo’? —Primero un alivio porque fue un momento en el que sin quererlo me metieron en un berenjenal. Malinterpretaron un mensaje que hice desde la buena fe y dijeron todo lo contrario. Eso te choca y te pone nervioso pero cuando la gente entendió el mensaje y lo bautizó con esa palabra, contento y orgulloso. Pero al principio fue un momento jodido. —¿Y cuál fue ese mensaje? —Que tenemos que mirar hacia arriba en general y ver las cosas positivas. El objetivo no es ganar la Liga pero sí ganar todos los partidos. Si ganas todos los partidos, por narices quedas primero… Pero sabemos que nuestra realidad no es esa, que es ganar el máximo de partidos y a partir de ahí quedar lo más arriba posible. Igual dentro de unos años es otra pero en estos momentos nuestra realidad no es la de ganar la Liga. —¿Cuántos culés se acercan estos días a pedirle que ganen al Madrid? —Seguramente si estuvieran más nerviosos o más cerca en la clasificación vendrían más… —¿Es un buen momento para meterle mano al Real Madrid? —A ver… Siempre es jodido. No hay que engañarse. La realidad es que sacar puntos del Bernabéu es muy difícil pero si partimos con la mentalidad de que es imposible ya hemos perdido. Debemos ser optimistas sabiendo de la dificultad del partido y que tendremos que sufrir pero que tendremos nuestras opciones de meterles mano . Hay que ser muy efectivos en las áreas, concederles muy poco en defensa sabiendo que tendrán el balón y un protagonismo muy alto y aprovechar las ocasiones que tengamos. Si salimos con mentalidad de perdedor, poco hay que hacer. —Dicen que Benzema, que se ha vuelto a lesionar, está en crisis, que el Madrid no marca goles… ¿se lo cree? —No hay nadie que se lo crea. Un jugador que ha sido Balón de Oro hace nada no puede estar en crisis. A mí, si no marco gol en dos partidos no me dicen que estoy en crisis pero le pasa a un jugador del nivel de Benzema y la gente se pone nerviosa. Es normal, son cosas que les pasan a las estrellas. —Y Vinicius ¿genio o villano? —Cuanto más hablemos de este tema es peor para todos. Primero para el jugador porque con tanto bombo no se le permite casi nada y los rivales saben que si lo provocan le pueden sacar del partido. No es bueno para él ni para nadie. A mí si me preguntas por Vinicius prefiero que no juegue este sábado porque es jodido defenderlo y seguramente es de los mejores ahora mismo pero todo el follón que se monta no es bueno para él ni para la Liga. —El sábado en el Bernabéu, ante el campeón de Liga y Champions… ¿Alguna vez soñó con esto aquel chavalín que corría por las calles de Artá? —Cuando era pequeño no soñaba con jugar en el Bernabéu ni en el Camp Nou. Simplemente con jugar en Primera división. —¿Se siente un privilegiado? —Sí, sin ninguna duda. Poder dedicarme a lo que siempre he querido y, ahora me atrevo a decirlo, a disfrutar de lo que hago, es ser un privilegiado con todas las letras. En 2020 sufrió una depresión —Pero si echa la vista atrás, no todo ha sido felicidad. En 2020 sufrió una depresión. ¿Cómo lo valora ahora? —Se valoran mucho más las cosas pero dentro de que eres un privilegiado, por supuesto que no todo es bonito. Hay mucha situación difícil, como en cualquier trabajo o en la vida de cualquier persona. Soy una persona más en el mundo y no por ser futbolista tengo nada diferente a nadie. Como cualquier persona tengo mis problemas. En 2020 los problemas llegaron por el fútbol. Me sentía muy malo. Pasé por una crisis. Eso fue una crisis y no lo que tiene Benzema. No disfrutaba del fútbol y eso me llevó a no disfrutar de la vida. —¿Se puede ser futbolista y no ser feliz? —Cualquier persona puede ser feliz o no serlo independientemente de si es futbolista. Somos personas ante todo. —Pero es una profesión idealizada y asociada a la fama, éxito, dinero… —Yo lo último que voy a hacer es quejarme, porque soy un privilegiado pero una vez dicho esto, hay gente que tiene mucho menos que yo o tiene que trabajar ocho horas y es más feliz. Pero eso va a pasar a cualquier persona. —¿Llegó a pensar en dejar el fútbol? —Se te pasa por la cabeza. Pero yo no sabría vivir sin fútbol. En momentos puntuales quise dejar de ser ese personaje público de tener que estar todos los días bien. Porque mucha gente se piensa que por ser futbolista tienes que estar siempre bien. Yo quería pero no podía estar bien. —¿Y en ese proceso cuál es el momento más difícil? —Lo más difícil es dar el primer paso porque tú piensas que solo puedes salir de cualquier situación y no es así. Pero para algo están los psicólogos. Lo que más me costó fue darme cuenta que necesitaba ayuda de verdad. Fue la mejor decisión que tomé. —Decía Rubi que cuando el balón pasa por Darder pasan cosas… ¿Siente esa presión? —Sí que siento esa presión, pero me gusta. Me gusta sentirme protagonista y que las cosas pasen por mí, pero es más por mi posición que por el hecho de que sea mejor o peor jugador. —Lo cierto es que es el tercer mejor asistente del Espanyol en los últimos 25 años y es el tercer jugador de campo con más minutos en Liga ¿En qué momento está su carrera? —Espero que esté por llegar, pero mirando al pasado seguramente es mi mejor momento. Desde el descenso a Segunda llevo unos años sintiéndome muy bien en el club, conmigo mismo y muy fuerte. Noticias Relacionadas estandar No Real Madrid – Espanyol Ancelotti: «Las críticas llegan cuando las cosas van mal, pero yo la lluvia fina no la oigo» S. D. estandar No Fútbol Diego Martínez: «El Madrid es de otra dimensión; te obliga a la matrícula de honor» Sergi Font —Diego Martínez dijo: «Si buscas la palabra compromiso sale la foto de Darder». ¿Tan difícil es encontrar compromiso en el fútbol? —No. Hay que buscarlo. Todos los futbolistas lo tienen. Si ahora fichara por otro club no sería de ese equipo, seguiría siendo del Espanyol, aunque lo defendería a muerte. No es fácil encontrar a un jugador que lleve tantas temporadas en su club. Eso te lleva a sacrificarte o hacer cosas en momentos extremos que no podrías hacer en otro sitio. —¿Qué le parece el caso Negreira? —Es malo para el fútbol español, llámese Barça, Madrid o Espanyol… No estoy muy al corriente porque si me enterase me quemaría más. Vivir en la ciudad donde a otro equipo se le permite mucho más en líneas generales sería preocuparme por cosas en las que no puedo hacer nada. Para mí es una situación muy desagradable para España y no lo digo porque sea el Barça. No beneficia a nadie. Todo caerá sobre su propio peso y espero que se llegue al final. Para mí es grave y es necesario ver hasta qué punto ha influido. —¿Usted ha tenido la sensación en un terreno de juego que un árbitro haya pitado de forma condicionada? —No. Es imposible saberlo. Puedes estar a favor o en contra, me podría quejar de muchos arbitrajes, y no todos contra el Barça, pero nunca lo sabes.

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez