Sí, esa formación de las personas en el núcleo familiar, principalmente en el área espiritual se viene
perdiendo a pasos agigantados, las razones son muy claras y obvias, como la desintegración familiar
y la falta de importancia e interés en el bienestar, formación y educación de los hijos.
Hay padres que rompen su relación matrimonial o de pareja, y el hijo se queda también relegado y
olvidado en la atención, amor e importancia de su parte, que afectan su desarrollo emocional y
espiritual. Todo niño necesita la figura materna y paterna. Es claro que muchos, padecen de una
gran ignorancia sobre el tema, por un gran egoísmo y por carencias importantes que se replican de
generación en generación.
Esa misma ignorancia, ha influido considerablemente en las sociedades, en los valores que
promueven sociedades carentes de las prioridades de vida como seres esencialmente espirituales.
Las sociedades se han olvidado de las prioridades de vida, dejando como secundario el tema
espiritual. Es decir, primero la carrera y competencia por tener, sin importar la forma y cómo
hacerlo, lo cual es totalmente contrario a como debe ser.
El valor de la palabra, la integridad y la honradez se han perdido, la verdad, la ética y la moral en las
sociedades de hoy son malas palabras, pareciera que es de tontos. Lo vemos en las malas prácticas
y formas de hacer negocios, en la política, donde el poder se aprovecha de su condición y posición
para lograr lo que quiere, con abuso y sobre la ley, en las culturas con malas prácticas arraigadas en
donde el fin justifica los medios.
Y podemos aplicar casos relacionados a la falta de valores de vida y carencias espirituales, como las
malas gestiones de servidores públicos, basados en la corrupción y abuso de poder y autoridad, en
la promoción de malas prácticas, la valoración de acciones con fines oscuros a través de negocios
ilícitos, la poca importancia e indiferencia al bien común, a la desnutrición y pobreza extrema etc…
La familia, es la base de la sociedad, y los niños que se formen en ella, un día formarán parte
económicamente activa de la sociedad. Qué es lo que necesita un niño? Atención y amor, no
principalmente cosas materiales con lo que muchos padres justifican su falta de tiempo, dedicación
y egoísmo. Esa atención y amor, lo hacen sentir parte del núcleo familiar y le fortalecen su auto
estima, les da seguridad y forja el carácter.
Esa formación espiritual de valores serán parte de su esencia, llegando a ser personas de bien que
aportarán un gran valor a la sociedad. Este es el problema principal en las sociedades, cada día hay
más familias disfuncionales y desintegradas de donde salen personas (hijos) con grandes carencias
espirituales y problemas emocionales por padres irresponsables y poco comprometidos de su rol
principal.
Entonces, qué podemos esperar de estos individuos ? Algunos llegan a la sociedad como líderes
nocivos para sus Empresas, comunidades y grupos sociales que empañan a otros con sus malos
ejemplos y gestión, mamadas de una precaria niñez, fruto de carencias y maltratos.
Un ejemplo muy claro son las maras, individuos con grandes problemas y carencias emocionales y
materiales, producto del desamor, abandono, mala influencia y maltrato de padres irresponsables
y no comprometidos, de la más baja calaña. El problema es que esta situación se repite de
generación en generación, y no podemos dar lo que no tenemos si no empezamos por cambiar.
Pero también vemos con optimismo el lado positivo, que todavía hay muchas personas íntegras y
de principios influyentes y con poder en el mundo que inclinan la balanza al bien. Hay que trabajar
por ello, y terminar con la indiferencia que es un factor que no ayuda a contrarrestar el problema.
Creo que es importante caer en la cuenta de nuestro rol en la vida, de asumir nuestra
responsabilidad y compromiso con la familia para una mejor sociedad.