La OEA con Almagro: Cuando conocí al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, me pareció una persona extraordinariamente sencilla, accesible e inteligente, con ese don y capacidad de saber escuchar y desarrollar las propuestas e ideas de la gente que entra y sale continuamente de su despacho en el piso 2, donde las ganas de hacer cosas es el tema que se impone en su slogan personal «más derecho para más gente» y que llegó sacudiendo estándares y costumbres a los que estaban acostumbrados los representantes de los Estados parte, asiduos a Secretarios Generales muy diplomáticos y poco proactivos, para darle paso a la mayor actividad en defensa de los DDHH y de los valores democráticos que haya tenido dicha organización los últimos tiempos.