Alberto Benegas Lynch: Más sobre la mal llamada inteligencia artificial

En una de mis columnas semanales en este medio titulada “En defensa de los robots” me detuve a considerar las ventajas en la productividad y consecuentemente en los salarios que esos aparatos permiten al liberar trabajo para atender nuevas necesidades lo cual ocurrió desde la introducción de herramientas elementales como el martillo hasta las maquinarias más sofisticadas. Señalaba que como los recursos son limitados y las necesidades ilimitadas, cada nueva productividad o maquinaria libera trabajo para atender otras necesidades desde el hombre de la barra de hielo cuando irrumpió la heladera y equivalentes. Consignaba que el empresario deseoso de incrementar ganancias estará especialmente interesado en capacitar para sacar partida del arbitraje correspondiente en las nuevas funciones.

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Author: Pablo Perez