Mañana hay un partidazo de cuartos de Champions en el Bernabéu, y eso son palabras mayores. Un Real Madrid-Chelsea, fotocopia de la eliminatoria de la pasada temporada, en esta misma ronda, pero con un pequeño gran matiz. La vuelta será en Stamford Bridge : «Tenemos que pensar que es un partido de 180 minutos. El partido de mañana no es decisivo, pero nos puede dar ventaja para manejar mejor el partido de vuelta. Tenemos ganas de vivir otra noche mágica en el Bernabéu. Claro, es un pensamiento distinto jugar la ida en casa, pero nos debe servir precisamente para eso, para obtener una ventaja», reflexionó Carletto antes de mandar el mensaje que quiso mandar este martes en la sala de prensa de Valdebebas. Tanto en esta primera pregunta como en la última, Ancelotti sacó las uñas como nunca antes en su etapa en el banquillo blanco. Catalogado habitualmente de un buen gestor, pero no tanto de un entrenador que trabaja sus equipos, Carletto tenía hoy ganas de reivindicarse. Y lo hizo de manera contundente: «El año pasado, excepto el partido de ida en París, lo hicimos bien en todos los partidos y nos merecimos ganar la Champions. No tuvimos suerte. Si remontas partidos es porque tienes más en los últimos minutos. Más energía y más confianza para ganar partidos. Los partidos se acaban cuando el árbitro pita, lo decía Boskov. Merecimos ganarla y no fue por la gestión, sino porque jugamos mejor que otros». Noticia Relacionada Real Madrid-Chelsea estandar Si Koulibaly: «Me llamaban mono y negro de mierda, y creía que era mi culpa» Rubén Cañizares El defensa senegalés liderará la defensa inglesa en el Bernabéu. En Italia, brilló en el Nápoles, pero lo pasó mal con los racistas: «Los negros tenemos que estar orgullosos de ser negros» Noticia Relacionada Premier league estandar Si El vuelo rasante de Joao Félix en el Chelsea Jorge Abizanda El luso tiene en el equipo inglés peores números que en su etapa en el Atlético de Madrid Su alegato no se quedó ahí. A la vez que Juan Camilo, empleado de prensa del club y habitual acompañante en la mesa junto a Ancelotti, daba las gracias y se despedía de los medios, Carletto pedía aún una declaración más. Todavía no se había quedado a gusto del todo: «Este es un grupo que se encuentra muy bien entre ellos. Eso sucede cuando entiende perfectamente cuándo es el momento de hacer bromas y cuándo es el momento de ser serios. Para mí, manejar esta plantilla es muy sencillo. La gestiono muy bien. Y todo me reconocen que fantástico en la gestión, pero este equipo está muy bien trabajado. Si ganamos la Copa del Rey ganaremos todos los títulos en dos temporadas, algo que no hacen muchos equipos en toda su historia. Y ahora ya me puedo ir». Ancelotti también hablo del partido, claro. Espera que su equipo defienda mejor que ante el Villarreal y ataque como contra el Barça. Además, ve a Valverde concentrado y motivado, a pesar de su polémico incidente con Baena -«tiene unas cualidades humanas y personales extraordinarias», dijo de él-, y entiende que Alaba debe ser ahora central y no utilizarlo como lateral izquierdo. También tuvo palabras bonitas para el Chelsea, a quién entrenó durante dos temporadas entre 2009 y 2011: «El año pasado sufrimos mucho ante el Chelsea. Teníamos muchas ventajas, pero lo pasamos mal. Hay que respetar a este equipo, aunque no esté pasando momento muy bueno. Ellos estarán motivados para sacar lo mejor. Tiene una plantilla de un nivel muy alto. Yo tengo un gran recuerdo del club y claro que me entristece su actual situación. Soy un aficionado del Chelsea, pero no creo que regrese para entrenarlo. Lampard hará un gran trabajo. Fue un profesional fantástico y extraordinario, y conoce muy bien al club». Por último, Ancelotti dejó un deseo encima de la mesa. Verse con Paolo Maldini, su viejo amigo en el Milan, el 10 de junio, el día del cumpleaños de Carletto. Ancelotti tuvo una conversación privada con él, y como ya hiciera con Jagoba Arrasate y la final de Copa, le pronosticó una final de Champions entre Real Madrid y Milan: «Para mí y para Paolo no es un recuero bonito Estambul ni el estadio Ataturk. Recordamos aquella final en esa llamada. Maldini fue mi compañero, mi capitán, una persona fantástica, y si nos podemos ver el día de mi cumpleaños sería bueno».