“Más de dos mil millones de personas no disponen de fuentes de energía limpias y se ven obligados a cocinar con combustibles sucios como el carbón, leña, residuos agrícolas y hasta con los excrementos de animales que terminan siendo estiércol”, así lo explica Juan Carlos Sánchez, experto venezolano en todo lo concerniente a la transición energética, proceso del que hace seguimiento, especialmente a todo lo concerniente al tratado vinculante para los representantes de 193 países que firmaron el acuerdo de París, incluso desde el surgimiento del Protocolo de Kioto.