Biden conmemora el 25 aniversario del Acuerdo de Viernes Santo alentando a los políticos norirlandesas a reinstaurar la autonomía

El presidente estadounidense, Joe Biden, instó a los líderes políticos de Irlanda del Norte a reinstaurar las instituciones autonómicas del territorio a fin de asegurar el fin de la violencia indiscriminada que se forjó en el Acuerdo de Viernes Santo, suscrito en Belfast en 1998. «Un efectivo gobierno autónomo que refleje la población de Irlanda de Norte y le rinda cuentas, un gobierno que se esfuerce por encontrar vías para solucionar juntos los problemas, atraerá más oportunidades hacia la región», defendió este martes en el primer discurso público de su visita oficial de cuatro días a la isla de Irlanda. Belfast fue la escala inicial de un viaje presidencia que se gestó en celebración del 25 aniversario de un tratado internacional -Reino Unido e Irlanda, con la mediación de EE.UU. y el auspicio de la Unión Europea (UE)- suscrito por la mayoría de los partidos y los grupos armados del dividido territorio británico que, según recordó Biden en su intervención en la Universidad de Ulster, « cambió la gravedad política del mundo ». Pero el vacío de poder en Belfast, donde el Ejecutivo compartido colapsó a raíz de la protesta contra el tratado del Brexit del Partido Unionista Democrático (DUP, en sus siglas en inglés) y sigue en el limbo, con la gestión diaria y las decisiones más urgentes en manos del funcionariado, ha limitado el horizonte de la escala británica de la primera visita, como jefe de la Casa Blanca, a las tierras irlandesas de donde emigraron sus familiares en los siglos XVIII y XIX. «Espero no ser demasiado pretencioso al decir, como amigo, que creo que las instituciones democráticas establecidas en el acuerdo de Viernes Santo siguen siendo cruciales para el futuro de Irlanda del Norte», dijo en Belfast. Biden es el segundo presidente católico de origen irlandés, detrás del carismático John F. Kennedy, y tiende a contar anécdotas y soltar bromas que generan desconfianza en sectores unionistas británicos. En vísperas de su llegada a la capital de la dividida región, la exministra principal norirlandesa, Arlene Foster, acusó al presidente y exsenador demócrata de «odiar al Reino Unido». La exdirigente del DUP, que ocupa ahora un escaño libre en la Cámara de los Lores, llamó también la atención en televisión sobre el apercibido «pro-republicanismo y pro-nacionalismo» irlandés del sucesor de Barak Obama y de Donald Trump en la Casa Blanca. Otras figuras del unionismo sitúan a Biden entre los partidarios de la reunificación política de Irlanda. Noticia Relacionada estandar No El presidente más irlandés de EE.UU. aterriza en Irlanda David Alandete Joe Biden conmemora los 25 años del Acuerdo de Viernes Santo en Belfast y después cruza a la República de Irlanda En Belfast, el mandatario septuagenario recordó su herencia inglesa – el apellido viene de la zona sureña de West Sussex- y aceptó el mensaje del liderazgo del DUP, que dice no aceptar presiones explícitas de políticos británicos ni extranjeros. «Es vuestra decisión, vuestro juicio de valor », expuso Biden con diplomacia, tras expresar su ardiente deseo de que el Ejecutivo y la Asamblea de Belfast se reinstauren «lo antes posible». Jeffrey Donaldson, diputado en Westminster y líder del DUP, agradeció el tono «medido» de la intervención presidencial, pero advirtió de que un discurso público no va a dictar la política de su formación. Fundada por el reverendo presbiteriano Ian Paisley, fue la única de las grandes fuerzas políticas norirlandesas que se opuso al Acuerdo de Belfast hace 25 años. Sus sucesores al mando del timón se opusieron frontalmente al protocolo irlandés del Acuerdo de Retirada de la UE y aún no han aceptado la reforma sobre la aplicación de los arreglos comerciales y aduaneros del posBrexit pactada en el Marco de Windsor. «Espero no ser demasiado pretencioso al decir, como amigo, que creo que las instituciones democráticas establecidas en el acuerdo de Viernes Santo siguen siendo cruciales para el futuro de Irlanda del Norte», dijo Biden En el campus universitario, cuya construcción a un presupuesto en torno a los 400 millones de euros forma parte de los «dividendos de los acuerdos de paz», Biden respaldó abiertamente este último pacto de los acuerdos para Irlanda del Norte, que sellaron hace apenas dos meses el primer ministro británico, Rishi Sunak, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Van der Leyen. Donaldson señaló, a su vez, que pedirá al gobierno de Londres aclaraciones sobre el mercado interno del Reino Unido antes de emitir el veredicto del DUP sobre el marco de Windsor. Varios analistas pronostican que el principal partido unionista pondrá fin a su boicot institucional después de las elecciones locales previstas para mayo. Reactivar la economía «La restauración de la autonomía activará un río de inversores atraídos por un ambiente de estabilidad y predictibilidad en los condados del noroeste de la isla de la Esmeralda, según recalcó el presidente estadounidense. «La paz y las oportunidades económicas marchan juntas… Hay muchas corporaciones deseando venir a invertir», dijo en Belfast. El temporal de viento y lluvia que azotó la isla frustró la segunda parte del plan oficial. Biden y su comitiva de invitados y ayudantes, que incluyen a su hermana Valerie y su hijo Hunter , volaron en el Air Force One directamente desde Belfast a Dublín, donde aterrizaron a media tarde. En el aeropuerto, fue recibido por el taoiseach Leo Varadkar, entre otras personalidades, bajo un techo de paraguas oscuros. Pero el fuerte aguacero no impidió una profusión de abrazos y sonrisas entre los visitantes y los anfitriones en escenas recogidas por la televisión que evocaron el regreso a casa de tantos otros emigrantes irlandeses. Biden atendió cuestiones de pequeños escolares antes de partir por carretera hacia el condado de Louth, fronterizo con el Ulster. Allí visitó el castillo de Carlingford, frente al mar de Irlanda, y recordó a sus ancestros Finnegan que están enterrados en el cercano cementerio de Templeton. El viernes recorrerá parajes antaño transitados por otra rama de sus familiares, los Blewit, y pronunciará unas palabras en la catedral de San Muredach, en Ballina, que se construyó con ladrillos fabricados por su tatarabuelo en el oeste de la isla. Este jueves será recibido por el presidente Michael D Higgins en la residencia oficial de Dublín y después pronunciará un discurso ante ambas cámaras del Parlamento nacional.

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Author: Pablo Perez