Hay « una mejoría progresiva y constante », con un «cauto optimismo», en las condiciones de salud del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi . Así lo indica el último parte médico, en este lunes de Pascua, del Hospital San Rafael de Milán, donde se encuentra en cuidados intensivos desde la mañana del pasado miércoles 5 de abril. El líder de Forza Italia fue hospitalizado para recibir terapia por una infección pulmonar causada por una leucemia mielomonocítica crónica que padece desde hace más de un año. El parte médico indica que «las terapias citorreductoras, antimicrobianas y antiinflamatorias están dando los resultados esperados». Según fuentes de la agencia Adnkronos, su «estado de ánimo es alto» y Berlusconi expresa «optimismo y ganas de volver a casa lo antes posible». Entre las muestras de solidaridad con el líder de Forza Italia, los medios italianos destacan la declaración de Carlo Ancelotti , entrenador del Real Madrid: «Todos estamos preocupados. Le tengo mucho afecto. Espero que todo salga bien. Berlusconi fue, es y será una persona muy querida por todos. Fue un gran presidente, estimulaba y ayudaba en los momentos difíciles». Durante la presidencia de Berlusconi, el Milan ganó cinco Champions League. Noticia Relacionada estandar No Berlusconi, desde el hospital donde permanece ingresado con neumonía y leucemia: «Voy a superarlo» AFP «He logrado remontar, incluso en situaciones difíciles y delicadas», ha insistido Apoyo de sus incondicionales Mientras tanto, hasta la entrada del hospital se acercan seguidores del líder de Forza Italia. Marco Macri, de 31 años, se define como un «fan muy fiel» del Cavaliere . Llegó este jueves a la capital lombarda en tren, desde la región de Apulia, en el sur de Italia, y sigue ante el hospital con una pancarta en la que se lee: «Vamos Silvio, el Salento está contigo». «Aunque sea Semana Santa, dejé a la familia. Iría a verlo aunque estuviera en el Polo Norte, porque no hay nadie como Silvio. Siempre ha sido un referente», dijo Macri. Otro fan del Cavaliere, Ettore Fragale, un exempleado bancario de 67 años, llegó este lunes a Milán tras un viaje de 15 horas de autobús desde Cosenza (Calabria), portando agua bendita: «Vine por el tío Silvio y traje una botella con el agua bendita de San Francesco di Paola y algunas estampas sagradas». Unas gotas de agua bendita que echó en el portón de entrada al hospital, deseando una buena recuperación a todos los pacientes y muy en particular a Berlusconi.