Por vez primera en seis décadas, Cuba ha suspendido el histórico y masivo desfile en conmemoración del 1 de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores y fecha insigne para el régimen socialista. El motivo es la crisis de combustible que atraviesa el país. El Secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba, Ulises Guilarte de Nacimiento , anunció que se mantendrá la «conmemoración, pero en condiciones de racionalidad y máxima austeridad». A lo que agregó que «las condiciones con el aseguramiento del combustible nos han conducido a reformularnos la concepción inicial». Por este motivo, en lugar del multitudinario desfile que cada año tiene lugar en la plaza de la Revolución, en La Habana , se realizará un acto reducido en el Malecón habanero, hasta donde los residentes de los municipios aledaños deberán trasladarse a pie. Según detalló la prensa oficial, ello posibilitará un empleo mínimo de combustible para cuestiones logísticas y organizativas. Guilarte de Nacimiento indicó que el resto de los territorios de la capital y del país «realizarán actos propios» ese mismo día, «en plazas y lugares emblemáticos». Asimismo, señaló que se realizará «una jornada nacional de celebraciones que permita suplir esa gran movilización (…) por la participación del pueblo en actos en comunidades, bateyes, consejos populares, centros laborales y estudiantiles», a lo largo de esta semana. Noticia Relacionada reportaje Si Nueva farsa electoral en Cuba: 470 candidatos para 470 escaños en el Parlamento Camila Acosta La única opción de los críticos con el régimen es la abstención hoy en unos comicios cuyo resultado ya se conoce La decisión de la cancelación del desfile se ha dado a conocer después de que las autoridades cubanas anunciaran la presencia en La Habana de más de 300 visitantes extranjeros de 29 países , quienes participarán en las marchas y estarán en la isla hasta el 7 de mayo para asistir a reuniones de apoyo al régimen, visitas a provincias y otras actividades públicas. Esta tradicional parada es uno de los principales eventos oficialistas, celebrado por el Gobierno cubano para exponer el supuesto apoyo del pueblo a la revolución. Para ello, se despliega una monumental movilización de recursos: autobuses repletos de personas suelen llegar a la plaza de la Revolución procedentes de varios puntos de la capital cubana y de las provincias; incluso, son obligados a participar los estudiantes de todos los niveles de la Enseñanza. De hecho, cada año se movilizan más de 100.000 personas en La Habana con este objetivo. Suelen asistir los dirigentes del Partido Comunista y varios de la élite en el poder. Con anterioridad, el régimen comunista solamente había cancelado esta conmemoración en 2020 y 2021, a causa de la pandemia del Covid-19. Suspensión de clases Desde principios de abril, la crisis del combustible en la isla se ha agravado de tal manera que ha llegado a a provocar la casi total paralización del transporte. Por este motivo, el régimen se ha visto obligado a suspender también las clases presenciales en al menos cinco universidades, incluida la de La Habana, así como otras concentraciones, como partidos de béisbol y conciertos. Diariamente se pueden ver colas en las gasolineras que se extienden a lo largo de varios kilómetros, y la espera ha llegado a sobrepasar las 12 horas. A ello se suman los extensos y diarios cortes de electricidad en varias provincias. «Esto es inevitable mientras no se tomen medidas drásticas de reordenación económica» A mediados de abril, el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel, atribuyó la carencia a los «incumplimientos» de los países que han firmado convenios energéticos con la isla. Hace apenas una semana que Díaz-Canel fue designado para presidir el país durante cinco años más, y el régimen no ha propuesto ninguna solución para enfrentar la actual crisis económica en la isla, la cual presenta los peores registros desde el ‘período especial’, que comenzó en 1991 con la caída de la URSS y se extendió hasta el año 2000. Para el economista Elías Amor Bravo , la economía cubana se irá agravando cada vez más, llegando a estar «cercana al colapso». «Esto es inevitable mientras no se tomen medidas drásticas de reordenación económica que sirvan para sacar al sistema económico comunista, ese modelo obsoleto que no funciona y que no aporta nada al país», afirmó a ABC Amor Bravo. En 2019, en Cuba se vivió una crisis de abastecimiento de combustible similar. Desde entonces, ha logrado sostenerse con el crudo venezolano. Sin embargo, desde hace años Venezuela enfrenta su propia crisis y carencias, por lo que no ha podido entregar a Cuba el suficiente combustible para garantizar la demanda. De acuerdo con Reuters, las exportaciones de petróleo desde Venezuela hacia Cuba en lo que va del año se han reducido a 55.000 barriles al día frente a los casi 80.000 enviados en 2020. Por ello, La Habana se ha visto obligada a recurrir a otros gobiernos, como el de México y Rusia. Varias plataformas han logrado constatar que, bajo el mandato de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), México ha enviado un volumen creciente de combustible hacia Cuba. De igual forma, los datos muestran que las importaciones desde Rusia se han incrementado: al menos cinco cargamentos de crudo ruso han llegado a la isla desde el pasado noviembre. También han llegado a Cuba buques con combustibles provenientes de diferentes terminales del Caribe y Europa. Sin embargo, ni siquiera los nuevos mecenas parecen poder salvar a Cuba de una crisis económica general, a lo cual se suma un cada vez menor apoyo popular y un creciente anhelo de libertad.