«Estoy seguro que el gol errado contra el Barcelona se convirtió en una obsesión para él. Y eso lo llevó a jugar el partido contra el Real Madrid en modo animal para sacarle la espina. Y lo consiguió», asegura Germán Brunati, director deportivo del Montevideo City Torque y uno de los ojeadores que descubrió a Valentín Castellanos cuando compaginaba banquillo, grada y algunos minutos de juego en el Universidad de Chile, donde jugaba con apenas 17 años. El técnico no dudó de su pupilo cuando erró el mano a mano con Ter Stegen hace dos semanas ni le sorprende que le marcar cuatro goles este martes al Real Madrid. Hace seis años le bastaron veinte minutos de partido de la Copa Sudamericana para confirmar que los informes que le habían hecho llegar eras válidos. Los vio por televisión porque el partido escogido para verlo en vivo se suspendió por la lluvia. Brunati consiguió una cesión gratuita con una opción de compra de 400.000 dólares. «Vi un jugador rápido, atrevido, teníamos buenos informes sobre él», recuerda Brunati en una entrevista en el portal ‘Infobae’. Pero los inicios del Taty Castellanos se remontan a un barrio de Mendoza, en Argentina. Con cinco años solo pensaba en patear un balón. Cada día se aferraba a los barrotes que rodean el campo del Murialdo deseando jugar con los niños a los que entrenaba Leopoldo Luque, campeón del mundo en 1978. «Tenía cinco años. La escuelita en la que Luque enseñaba era para chicos a partir de ocho y no me dejaban entrar, pero me vio jugar y pidió que me dejaran. Y desde ahí me enfrenté a los chicos más grandes», rememora el jugador del Girona cada vez que le preguntan por sus inicios. Sus primeros pasos en el mundo del fútbol también estuvieron repletos de decepciones, que solo supo superar con su tesón y fuerza de voluntad. No olvida que debutó con 16 años en la Liga regional de Mendoza pero que fue rechazado por River en la primera prueba que realizó y que Lanús le descartó por su físico. Pero la suerte se alió con él cuando decidió mudarse a Chile junto a su padre, por motivos laborales. Estuvo dos semanas a prueba en el Universidad de Chile tras cruzar la Cordillera pero fue en Uruguay, gracias a la intervención de Brunati, donde encontró el trampolín que le catapultaría al éxito, aunque él entonces no lo sabía. Ya en Montevideo comenzó su transformación. «Él era extremo. En un momento malo del equipo, el técnico Pomelo Marini lo puso de delantero centro . Y se supo adaptar. Como va bien a los espacios, corriendo se hacía imparable», explica Brunati. Curiosamente, por aquella época, Castellanos sufrió en un partido el marcaje de Ronald Araújo, que militaba en Rentistas. El Montevideo City Toque ascendió de categoría, a Primera. El Taty ya daba pruebas de su profesionalidad. «Si íbamos a comer a un restaurante no tocaba el pan y en lugar de una gaseosa se pedía una limonada. Siempre se cuidó, se mantuvo enfocado», explican excompañeros suyos en Uruguay. Su rendimiento llamó la atención de la MLS , donde marcó 58 goles y dio 24 asistencias en 133 partidos. Fue en Estados Unidos done apareció la alargada sombra del Manchester City y de Pep Guardiola . Fue Doménec Torrent, mano de derecha de Pep durante once años y técnico del New York City, el que avaló su llegada en 2018. »Le sobra para esta Liga», supo ver Torrent. Entonces el equipo americano formaba parte del City Football Group, al que también pertenece el Manchester City y que tiene el 47 por ciento de las acciones del Girona . La MLS fue un escaparate. Incluso Marcelo Gallardo quedó prendado y lo quiso fichar para River. De la MLS al Girona Y a partir de ahí, Castellanos realizó el viaje inverso a de toda estrella que decide retirarse en una Liga menor. Dio el salto a Europa y esta temporada fue cedido al Girona, donde ya suma once goles (cuatro de ellos al Real Madrid), se ha metido a la afición en el bolsillo y ha podido conocer a Xavi Hernández , uno de sus ídolos (colgó en las redes sociales una foto con el exjugador cuando tenía 17 años). «Ha sido una noche soñada. Nunca imaginé esto. Gracias a mi familia y a mi gente en Mendoza. Hemos hecho un partidazo ante un gran rival. Era un sueño marcar al Madrid pero marcar cuatro ni me lo imaginaba . Estoy muy contento por todo, por mí y por el equipo. Estamos hablando de los mejores del mundo pero competimos muy bien, comentaba este martes mientras en Montilivi aún retumbaba la ovación con la que se retiro del campo. Subió al Olimpo tras revolcarse en el barro dos semanas antes. Entonces falló la ocasión más clara del partido en el Camp Nou. Un mano a mano ante Ter Stegen que pudo significar la victoria del Girona. Su enfado fue tan grande que decidió cerrar sus redes sociales . «Ya le he pedido que se vuelva a encender Instagram», bromeaba Michel, su entrenador, tras la goleada al Real Madrid . Noticias Relacionadas opinion Si El árbitro de ABC El árbitro perdonó hasta cinco veces la expulsión a Vinícius Martínez Montoro estandar No real madrid Ancelotti pide perdón: «Este partido no representa lo que es el Real Madrid» Rubén Cañizares Las incógnitas pendientes surgen ahora sobre el futuro del delantero. El City de Pep y la selección argentina de Scaloni aparecen en el horizonte. El Taty desoyó la llamada de Chile porque siempre soñó con defender la camiseta albiceleste (jugó en la sub-23) y no parece descartable que el próximo año juegue en el Etihad. «Tiene características que Pep valoraría, como su trabajo defensivo, similar al de Julian Álvarez. No sé si en el corto plazo, porque es su primera temporada en Europa, pero en un futuro puede llegar a formar parte de la plantilla del City », asegura Brunati, que sigue sacando pecho con las gestas del Taty Castellanos.