Dudas

En ciertos días livianos, soy alguien sin esperas. De pronto, un nudo navega el aire y busca su territorio en mis neuronas. Se acerca, zigzaguea, se hunde, no termina de llegar, porque muta, crece, se deforma. Retengo en mí su fisión nuclear y observo con la parte de atrás de los ojos la extraña génesis de sus tentáculos. Me llena, me vacía, me rompe.

Así se instala la duda, esa maraña que asfixia, esa vocal muda.

Camino con una atadura, constituida por la concatenación de preguntas que he relegado al silencio. El eco sordo de las dudas que decidí ocultar arremete contra mi pecho a diario. Dejo que hagan mella en mi cuerpo y en esa extensión intangible de mi piel.

Si entierro mis preguntas, ¿florecerá de mí una nueva forma de olvido? 

Huidas y respuestas

Cada relación que establecemos con la otredad llega acompañada de inquietudes que enunciamos o callamos. Yo nunca supe cómo pronunciarlas, esas interrogantes que brotan del nacimiento, la expiración o la transformación de los vínculos. Las dudas se han agolpado en mi garganta y han trepado por mi lengua, solo para ser devueltas a su mutismo primigenio.

Con el tiempo, me acostumbré al peso de la falta de respuestas. Me he acomodado en el vacío que construí con esas cartas al silencio que nombra Gelman. Ahora, cuestiono si mi elección por no interpelar nace para huir de una respuesta dolorosa o si, en cambio, surge del temor –o del cuestionable consuelo– de encontrarme con una persona tan inmersa en la confusión como yo. ¿Me preguntas eso a mí? Pues yo tampoco lo sé.

Quizás no haya un sitio exacto para las dudas tardías. Quizás puedo permitirme aquí, en el claro de la hoja que espera a la palabra, una leve fuga para soltar a esas aves-nudo que jamás echaron vuelo.

***

¿Lograste ubicar aquella angustia de la que me hablabas?

¿Aún lloras ante la destrucción inevitable de las horas?

¿Habrías elegido una vida lejos de este hogar?

¿En dónde sostienes tu esperanza?

¿Te sientes todavía incapaz de amar?

¿Qué viste en mí que te hizo voltear la mirada?

¿Sientes odio por quien has sido?

¿Sientes compasión por tus muertes?

¿Qué te hace temblar por las noches?

¿A dónde huyes cuando llega el día?

¿Hallabas tristeza en mis ojos?

¿Encontrabas refugio en el secreto?

¿Por qué nos confinaste a la brevedad?

¿Reías más cuando eras niña?

¿Recuerdas la última vez que viste a tu padre a los ojos?

¿Has deseado olvidarme?

¿Has querido ser otro?

¿Has querido ser otra?

¿Esta distancia durará para siempre?

¿Este silencio durará para siempre?

Clique aqui para el articulo completeo

Author: Maria Suarez