Ya es ampliamente conocido que la Corte Internacional de Justicia ha resuelto una cuestión previa planteada por segunda vez por el gobierno de Nicolás Maduro, resolución que enfila, directamente, al fondo de la causa: el reconocimiento o el desconocimiento del Laudo Arbitral de 1899 de acuerdo con la demanda incoada por Guyana contra nuestro país. Según se ha acostumbrado, solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena porque del Esequibo únicamente se habla cuando la Corte lo hace. Del resto, todos guardan silencio. Y no precisamente por prudencia.