El pasado 1 de marzo, el gobierno emitió una solicitud de cualificaciones (RFQ, en inglés) para la construcción de una nueva planta generatriz que, entre sus requerimientos, deberá tener la capacidad de operar –desde el inicio o más adelante– a base de una mezcla de hidrógeno, un combustible que al momento no se utiliza en Puerto Rico para producir energía.