La historia es multiforme y dinámica, pero la llamada historia universal no es otra cosa que el conflicto permanente entre clanes, tribus, pueblos, naciones y estados. Casi podría decirse que es una ley de la historia la dialéctica de la confrontación por el poder y la riqueza. Siempre hay alguien o algunos que desean o codician algo o algunas cosas que otros tienen. Esta es, por lo menos, la visión que tiene Hegel de la historia universal.
En términos empíricos y fenomenológicos, es fácil de observar en todo tiempo y lugar de la historia humana.