El país se puso cada día más oscuro, hasta el punto de obligar a los jóvenes a congelar sus sueños. El desiderátum es desplazar al sistema mafioso y sacarlo del poder, para conciliar a la nación dentro de un marco de justicia que catapulte el cambio de conciencia con miras a construir ciudadanía. El destino político pasa por el desplazamiento de la mafia y la gran corrupción del poder.