Algo más de 23 años después de la guerra entre Kosovo y Serbia y 15 desde que Pristina declarase su independencia, las heridas de una guerra que provocó más miles de muertes no se han cerrado, y la búsqueda de rendición de cuentas por los crímenes cometidos en aquella época todavía está por ver. En este proceso, el expresidente Hashim Thaci , de 54 años, figura central en la vida política de Kosovo en las últimas dos décadas, compareció este lunes ante el Tribunal Especial para Kosovo de La Haya, en un juicio donde está acusado de cometer crímenes de guerra y contra la humanidad. Durante su comparecencia, Thaci se declaró «inocente» de todos los crímenes . «Entiendo la acusación y no soy culpable en absoluto», dijo Thaci en la Corte. Noticia Relacionada estandar No Borrell logra un acuerdo de mínimos entre Serbia y Kosovo Enrique Serbeto El primer ministro kosovar, Albin Kurti, califica el acuerdo como «reconocimiento mutuo de facto» Líder guerrillero del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) Thaci participó activamente en la batalla de Kosovo por la independencia del país durante la década de 1990 con Serbia. Estudió Filosofía e Historia en Pristina, donde tuvo un papel clave como líder estudiantil, y en su posición como primer ministro de Kosovo (entre 2008 y 2014) fue elogiado por líderes occidentales como Bill Clinton, George W. Bush, Tony Blair, Angela Merkel o Nicolas Sarkozy. El propio Joe Biden lo describió como el «George Washington de Kosovo». Posteriormente, ocupó el cargo de presidente del país hasta la acusación en 2020, año en el que dimitió y fue detenido y enviado a una prisión de La Haya. «Empresa criminal conjunta» Thaci no es el único imputado . También lo están otros tres antiguos responsables del grupo guerrillero: el exlíder del Partido Democrático de Kosovo Kadri Veseli; el jefe del grupo parlamentario del partido opositor kosovoar Vetevendosje, Rexhep Selimi, y el presidente del consejo nacional del partido Iniciativa Socialdemócrata, Jakup Krasniqi. Estos también defendieron ayer ante el Tribunal su inocencia. Concretamente, la Corte imputa al exlíder guerrillero y a los tres antiguos responsables del ELK su participación en una «empresa criminal conjunta» que, desde marzo de 1998 hasta septiembre de 1999, se centró en «ganar y ejercer el control de todo Kosovo» con medidas que incluyen el «maltrato intimidatorio ilegal», la violencia y la «eliminación» de aquellas personas que «parecieran ser oponentes». Según el escrito de imputación, el ELK incluía en este grupo de «oponentes» a las personas que «colaboraban o estaban relacionadas» con las fuerzas o autoridades de Serbia o a aquellas «que no apoyaban los objetivos o las metas» del grupo guerrillero y, posteriormente, del «Gobierno provisional de Kosovo», incluidas las personas «relacionadas» con el partido Liga Democrática de Kosovo (LDK), la comunidad serbia, los gitanos y otros grupos étnicos. Las cifras de una guerra Las cifras del Centro de Derecho Humanitario, un grupo de derechos humanos con sede tanto en Serbia como en Kosovo, estiman que la mayoría de las más de 13.000 bajas en la guerra de Kosovo fueron albanokosovares asesinados por tropas serbias, más de 2.000 fueron serbios, romaníes y albanokosovares asesinados principalmente por bombas de la OTAN o por grupos guerrilleros como el Ejército de Liberación de Kosovo. Se espera que más de 300 testigos presten declaración en un juicio que se prevé que dure dos años. Kosovo ganó la autonomía en 1999, con la ayuda de una campaña de bombardeos de la OTAN, pero Belgrado nunca ha reconocido la soberanía de Kosovo y las negociaciones para llegar a un acuerdo de paz final se estancaron en 2018. No obstante, en el pasado mes de marzo, el alto representante de la Unión Europea en Política Exterior, Josep Borrell, anunció un acuerdo de mínimos entre Serbia y Kosovo. El primer ministro kosovar, Albin Kurti, calificó el acuerdo como «reconocimiento mutuo de facto», aunque Aleksandar Vucic, presidente serbio, no firmó el acuerdo. Para investigar posibles crímenes de guerra cometidos por estos grupos guerrilleros, el Parlamento kosovar fundó un sistema judicial especial en 2015, integrado por juristas extranjeros y con sede en los Países Bajos para permitir que sus funcionarios trabajen de manera más independiente. Aunque los investigadores habían convocado previamente a un primer ministro kosovar en funciones para que declarara en La Haya, Thaci y sus coacusados fueron de los primeros en ser acusados por los fiscales. Ya en 2010, un informe del Consejo de Europa, órgano que vela por el estado de derecho, la democracia y los derechos humanos con sede en Estraburgo, acusó a Thaci de haber liderado un grupo «similar a la mafia» que contrabandeó armas, heroína y órganos humanos durante la guerra y después.