La economía española aceleró el paso en el arranque del año según el dato de avance de PIB del primer trimestre difundido este viernes por el INE y creció un 0,5%. El ritmo de crecimiento del PIB doméstico ganó tracción igualmente respecto a cómo había finalizado el año y es ahora del 3,8%, frente al 2,6% al que terminó 2022. Olvidado el miedo a una contracción económica e incluso a una breve recesión técnica , la actividad económica confirmó la ralentización que viene experimentando desde hace unos meses como consecuencia de la debilidad de la demanda, alimentada por la persistencia del contexto de los altos precios. Los analistas ya habían anticipado este escenario, que atribuyen a las mejoras de las carteras de pedidos de la industria y al vigor del empleo, y que les había llevado a mejorar sus expectativas de crecimiento para este año de manera generalizada. También han venido advirtiendo que se trata de una suerte de juego de suma cero, en el que el crecimiento extra que se está viendo en este arranque del año se pagará en la segunda mitad de 2023 y sobre todo en 2024. Las revisiones al alza del crecimiento del 2023 han venido acompañadas de ajustes a la baja de la previsión para 2024 . Esto ha sido así en buena medida porque la aceleración en la ejecución de los fondos europeos también ha sorprendido para mejor y todos los recursos que se están aplicando ahora, lógicamente no generarán actividad económica el año que viene. Los analistas estiman que los fondos europeos explicarán alrededor de la mitad del crecimiento que se produzca este año. Noticia Relacionada estandar Si El Gobierno se deja en la caja cerca de 7.000 millones de los fondos europeos para 2022 Bruno Pérez La ejecución del Plan de Recuperación continuó mostrando lagunas pese al relato gubernamental de que se ha alcanzado la «velocidad de crucero» La información proporcionada este viernes por el INE apunta a que ha sido la inversión, alentada en cierta medida por el reparto de los fondos europeos, y las exportaciones las que han impulsado la economía y han más que compensando el desplome del consumo de los hogares (-1,3%) y del gasto público (-1,6%), a consecuencia del repliegue de las últimas medidas paliativas del Covid en vigor y de parte del escudo contra la inflación, en particular la desactivación de la bonificación sobre el carburante, sin duda la más costosa de todas ellas. En una nota difundida a primera hora de este viernes, el Ministerio de Asuntos Económicos ha enfatizado que esta aceleración de la economía «se ha debido al impulso de las exportaciones y de la inversión» y que se ha producido en un contexto internacional particularmente turbulento. Además, ha recalcado que permite recuperar «prácticamente» el nivel de PIB anterior a la pandemia , un indicador que se ha convertido en una losa para la gestión económica del Gobierno ya que España es el único país de toda la Unión Europea que no ha logrado restañar todavía la cicatriz que el Covid dejó en la economía. El empleo a jornada completa pierde fuelle El empleo mantuvo el ritmo en el primer trimestre del año, aunque sin el vigor que podían hacer presagiar las entusiastas valoraciones gubernamentales de los datos de afiliación a la Seguridad Social. Avanzó un 0,1% respecto al último trimestre de 2022, con un crecimiento interanual del 2,3%, si bien en la cuenta de horas trabajadas el avance respecto al primer trimestre del año pasado fue de apenas el 1,4% , menos de la mitad del crecimiento económico, la menor tasa en cerca de dos años y un indicio incipiente de estancamiento. En los últimos doce meses se han creado 426.000 empleos a tiempo completo. El número de horas trabajadas aumentó un 0,4% en el primer trimestre, por encima del 0,1% que aumentó el empleo equivalente a tiempo completo, lo que según el INE es debido «a que se observa un menor crecimiento de las jornadas medias a tiempo completo frente al crecimiento de las horas trabajadas», es decir, que hay más empleo por horas que a jornada completa.