Tras separarse la Gran Colombia, compuesta por Venezuela, Ecuador y Colombia, la deuda contraída por la nación durante la guerra de Independencia fue repartida proporcionalmente entre los tres países que la formaban. La parte que le tocó pagar a Venezuela alcanzó la cantidad de 34 millones de pesos (28,5%), a Colombia el 50% y a Ecuador el 21,5%. Con esta deuda externa se inició la República Independiente en 1830.