Para intentar salir de la gran crisis nacional de la reforma del sistema nacional de pensiones, Emmanuel Macron propone lanzar inmediatamente tres grandes proyectos de trabajo y unidad nacional. «Un nuevo pacto de diálogo económico y social». «Refundar el orden democrático, con más libertades y justicia». «Mejorar la vida nacional, afirmando nuestra soberanía internacional». Tras la decisión del Tribunal Constitucional, aprobando la Ley que reforma el sistema nacional de pensiones, Macron promulgó la Ley, que debiera entrar en vigor el otoño que viene. Sin embargo, ese triunfo institucional ha sido contestado por los sindicatos y la gran mayoría de las fuerzas políticas, abriendo un enfrentamiento de inmenso calado entre el jefe del Estado y la sociedad civil. Para responder a esa crisis nacional, grave, Macron decidió pronunciar un gran y solemne discurso a la Nación, a las 20 horas del lunes, retransmitido por todas las cadenas de radio y tv. Noticia Relacionada estandar No El Constitucional francés aprueba lo esencial de la reforma de las pensiones de Macron y retrasa la jubilación a los 64 años Juan Pedro Quiñonero El Tribunal Constitucional francés debía comunicar además si da el visto bueno a un pedido de referendo de la oposición para limitar la edad de jubilación a la actual de 62 años, que Macron quiere retrasar a 64 para 2030 En un tono directo, durante trece minutos, el presidente de la República avanzó una respuesta de fondo, sin adelantar medidas concretas, pero anunciando un proceso de grandes reformas, por negociar, con tres proyectos paralelos. Primer proyecto. «Un nuevo pacto de diálogo social». Macron propone unas negociaciones directas entre la patronal y los sindicatos, para «trabajar juntos» en terreno concretos: salarios, poder adquisitivo, inflación… Se trata de «pasar página» y lanzar un proyecto de diálogo social y económico. El presidente afirmó que «las puertas del Elíseo están abiertas desde mañana mismo». Fórmula brillante y elíptica. La convocatoria de grandes negociaciones de ese tipo reclama tiempo, concertación y proyectos comunes, aceptados. Segundo proyecto. «Refundar el orden democrático, con más libertades y justicia». Macron enumeró un rosario de reformas llamadas a «reforzar» la seguridad y el orden público: más policías, más gendarmes, más anti disturbios. Tras la sucesión de noches de vandalismo y violencia, durante el último trimestre, al final de todas las jornadas de huelga y manifestaciones, el 90 % de los franceses temen que la crisis y su país hayan entrado en una fase de «enfrentamientos permanentes, con riesgos de violencia», según un sondeo publicado por el matutino ‘Le Figaro’. Un 62 % de los franceses estiman que el Gobierno de Emmanuel Macron «no está a la altura ni es capaz de contener ni disuadir el vandalismo y la violencia, que pueden prolongarse si no se encuentra una salida a la crisis». El presidente desea responder a esa inquietud de gran calando, proponiendo una respuesta de «Más seguridad. Ley y Orden». Tercer proyecto . «Mejorar la vida nacional, afirmando nuestra soberanía internacional». Macron une, en un solo capítulo, problemas de gran calado nacional e internacional, como el cambio climático y el puesto de Francia en Europa. El presidente francés insistió en un punto sensible de la mitología nacional: «Nuestra libertad y progreso pasa por la afirmación de nuestra soberanía en la escena internacional».