El voto nulo es el único camino legal y pacífico que nos permitirá reconstruir nuestra democracia, de lo contrario los nubarrones del regreso a una guerra armada interna se ciernen sobre el horizonte. Hay demasiados candidatos descalificados que están dispuestos a literalmente quemar el sistema y eso debe de evitarse a toda costa. La salida debe ser legal y pacífica. El voto nulo es esa salida al permitir que todo el proceso se repita. Y los candidatos derrotados por el voto nulo deben recibir este mensaje como un mensaje de advertencia ciudadana que no los queremos más.
¡Váyanse a una playa con sus millones y disfruten!
A nuestros hijos denles la posibilidad de un futuro digno en un país cohesivo, ya que ojalá fuéramos en el camino de Haití, sería todavía aceptable, sin embargo ese punto ya lo pasamos y estamos viviendo ya una etapa de somalización, donde ese gran país africano, Somalia, llegó después de un proceso muy similar al nuestro. División territorial según el poder de los grupos armados, piratas y pobreza generalizada, migración incontenible y concentración de poder tanto económico como político por clicas del crimen organizado aliadas con los grupos de capital tradicionales, un cóctel explosivo de intereses amalgamados en contra del bien común y el beneficio del pueblo.
La soberanía radica en el pueblo y el poder proviene del pueblo. Máxima constitucional universal. Y el pueblo no está obligado a ceder ni traspasar la soberanía si no quiere, y menos aun a personajes cuestionados que no los representan ni tienen en su corazón el bienestar de ese pueblo. Y al no transferir la soberanía tampoco se otorga el poder proveniente del voto. No hay político en la tierra que aguante un rechazo de la mitad de los votantes. Por lo que el voto nulo se convierte en el instrumento de reconstrucción democrática que necesitamos.
El voto nulo es un arma de rechazo en las manos del pueblo y debe ejercitarlo. No, no y no a los candidatos que no nos representan y no tienen el interés común como objetivo de llegar al poder. NO.
Debemos estar concientes que votar nulo no es dejar de votar ni mucho menos dejar la papeleta en blanco. El voto nulo lleva una manifestación clara de voluntad de anular la papeleta, debiendo marcar con una X grande la totalidad de la misma, ponerle un circulo grande o la palabra nulo. Solo este voto será validamente contabilizado y tendrá consecuencias legales y políticas. Dejar la papeleta en blanco es por el contrario una manifestación de incertidumbre y no cuenta para nada, no tiene ningún efecto legal ni político, básicamente es desperdiciar el voto. Y no ir a votar es una manifestación de desinterés, no les importa el destino de la patria.
El día de las elecciones ¡VOTE NULO!