“El poder se conquista a caballo, pero no se gobierna a caballo”, se cuenta que así aconsejaba a sus descendientes el legendario Gengis Khan (SXIII), conquistador y monarca de un imperio que se extendía desde la Mongolia hasta las llanuras de Rumania. Esta sabia exhortación del guerrero mongol, parece asimilada siglos después por el joven gobernante chileno Gabriel Boric.