TMA en tiempos de campaña electoral

*Casandra aseveraba que se puede amar  a alguien  toda la vida pero “no constantemente”…. Quiso posiblemente  dar a  entender –en su idioma de oráculo–  que la relación sentimental entre  individuos –el género es irrelevante– requiere  por momentos un  cierto respiro  para  poder prolongarse en  el tiempo. En efecto acontece –y parece  bastante frecuente–  que en esas épocas de doméstica tranquilidad  –quizás de  aburrimiento– ¡la vida puede ser  tan larga y desgastante  finalmente!,  que se presente “aquel  encuentro fortuito”  con  aquella  “otra  u  “otro”  que aporte  una nueva  emoción  y quizás   misterio y brillo  a una   vida    repleta  de problemas  cotidianos  que  va perdiendo su  emoción con el pasar del tiempo. Ese  eventual  rencuentro  con el entusiasmo, ese “algo diferente”, tiene  el  peligro de  que  él  o ella  o ambos se dejen  pillar  sentimentalmente, pierdan el sentido de la realidad –estar entre nubes– y  que lo que debía ser un recreo temporal y agradable –el descanso del guerrero– se torne en un intrialgulis  doloroso de desembrollar. Algunos lo resolverán  al decidirse  por el cambio –lo que tampoco les garantiza la felicidad a largo plazo–, un salto a lo desconocido, otros regresarán, algo melancólicos,  al bregar cotidiano de su vida habitual. Les quedará a estos últimos  la duda de lo formidable que aquello  hubiera podido ser  de haber  tenido el coraje de  cambiar… ello hasta que treinta años más tarde  sucede en el lugar menos  esperado    un   encuentro casual  entre ambos y entonces: “¿Me verá tan mal como yo a ella (o a él)? ¡No la hubiera reconocido!”. 

¿Qué queda de aquellos momentos  de emoción  de lo que no fue? Poca cosa finalmente… 

*A continuación algunos pensamientos relacionados con el    tema.

–La gran pregunta que no he podido responder: ¿Qué es lo que  quiere la mujer? –Sigmund Freud.

–El primero exclama: “¡Mi mujer es un ángel!”. El segundo, desconsolado: “La mía aún vive”. –Cobardemente anónimo.

–Tuve mala suerte en el matrimonio. Mi primera esposa me dejó, la segunda aún vive conmigo. –Milton Berle.

–Si alguien te roba la  mujer, tu  mejor venganza   es  dejar  que se quede   con ella.   –Casandra.

–Cásate. Si tu mujer es  buena, serás feliz. Si tu mujer es mala  te tornarás filósofo. –Sócrates (prefirió la cicuta para escapar así  a  la esposa  que lo aporreaba sin misericordia).                                                                                                                         

Claro que TMA  (todo mi amor) posterior  a alguna   campaña electoral –la actual por ejemplo–  tiene poca posibilidad de sobre vivir  con un feliz y poco emocionante  matrimonio. 

Y colorín colorado…

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Author: Maria Suarez