La universidad venezolana ha sufrido un grave deterioro en los últimos años debido a la intervención y el control del régimen chavista que ha acabado con el presupuesto, además de haber perseguido a los profesores y estudiantes críticos, logrando imponer un currículo ideologizado que limita la libertad de cátedra e investigación, todo esto con el fin de fomentar una nación ignorante y fácil de manipular, que no cuestione ni se oponga a sus planes totalitarios.