Llega a mis manos una alucinante pieza de lectura, que puede tener profundas y nefastas implicaciones para el destino de los activos de los venezolanos en el exterior, especialmente todo lo relacionado con CITGO y PDVSA. Se trata del fallo de la Corte del Distrito de Delaware, presidida por el juez Leonard Stark (Alter Ego PDVSA/República de Venezuela ), que en sus 61 páginas reúne los alegatos presentados ante el tribunal por un conjunto de cuatro acreedores de PDVSA y CITGO, y su decisión al respecto. Lo que muchos venezolanos no terminan de entender, porque parece un argumento metafísico más que legal, es que originalmente esos acreedores lo eran de la República de Venezuela, y que ahora pretenden que sean las compañías petroleras venezolanas en los Estados Unidos las que salden esa deuda a través de la figura legal del alter ego.