Muy entusiastas se perciben, según sus recientes declaraciones, tanto la representación laboral como la de Fedecámaras que acuden al Foro de Diálogo Social propiciado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). ¿Habrá razones para esta especie de jolgorio imprevisto? Tal vez sí. Porque ellos adentro pudieran percibir la conquista de algunos logros.