Abde y Vinicius, los últimos regateadores cara a cara en la Copa del Rey

Como de casi todo en esta vida, uno se engancha poderosamente al fútbol por las cosas bellas que hay en él. Luego son las derrotas, los sufrimientos, los descensos o los lamentos en camaradería los que cosen el amor a unos colores, pero en primera instancia el niño queda fascinado con los goles inverosímiles , las remontadas, los estadios que estallan en júbilo e, ineludiblemente, con los regateadores: esos hombres comunmente pequeñitos y escurridizos que hacen del engaño un arte, que tiran al suelo a sus rivales sin tocarlos y levantan al personal de la butaca. Siempre fueron pocos; es obvio, para mentir con una pelota en los pies hace falta mucho talento, pero la deriva del fútbol actual -físico,… Ver Más

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Author: Pablo Perez