Para entender el fracaso de Venezuela en el siglo XIX sólo basta señalar que se perdieron el 44% del territorio nacional. Una Independencia chucuta. Sólo el petróleo nos dio un respiro y a diferencia de Noruega no lo supimos invertir adecuadamente ni ahorrarlo para el futuro. Dios bendijo a Venezuela pero ni eso fue suficiente para perseverar en el error como política de Estado de una forma permanente.