La crisis que vive Ecuador con la disolución del Congreso y la convocatoria a elecciones decretada por el Presidente de la República es ingobernabilidad. Resulta de la multiplicación de candidatos y grupos políticos que inhabilitan al sistema presidencialista. En la mayoría de los países con democracia de Latinoamérica, llegan a la presidencia los candidatos que obtienen la primera o segunda minoría y lo hacen condenados a la imposibilidad de gobernar. Independientemente de ideologías o programas, los presidentes latinoamericanos son autores y víctimas de la crisis del presidencialismo que hace urgente la opción del parlamentarismo.