Las Américas sufren crisis migratorias, narcotráfico, inseguridad ciudadana, desestabilización de gobiernos e instituciones democráticas, manipulación de sistemas educativos, ataque a la libertad y los derechos humanos y una larga cadena de agresiones que producen crisis sociales y económicas y solo hay reacciones para atenuar los síntomas. La causa de este proceso de desestabilización y crisis está en los regímenes no democráticos que producen y usan estos crímenes. La defensa de la democracia y de los pueblos comienza con la terminación de las dictaduras.