El proceso de liofilización (eliminar el agua sin aplicar calor) en alimentos es considerado el mejor método de deshidratación ya que, además de conservar las características organolépticas y nutritivas de los alimentos, le otorga un valor agregado al reducir el coste sobre el transporte y el almacenamiento. Una técnica con precedentes, lógicamente rudimentarios, incluso en el siglo II a. C., con las bases de la concepción moderna a principios del siglo XX. Y que se convirtió en ‘la comida de los astronautas’ cuando sirvió para alimentar a la tripulación del Apolo 11. Sandra Gorgojo, graduada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y técnico del Servicio de Técnicas Bioanalíticas del CIAL (Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación), resume… Ver Más