Entendemos la Universidad como una comunidad humana constituida deliberadamente para la creación intelectual en el más amplio y fecundo sentido de la expresión, la atmósfera que es la institución nace de su voluntad de cultivar el conocimiento. Esto la ensambla como ámbito del pensamiento libre, crítico y plural para el proceso de enseñanza-aprendizaje dirigido a la formación profesional de calidad y para la construcción del denso tejido de sus intercambios con la sociedad que la alberga.