El descaro de Nicolás Maduro no conoce límites. Este 1º de mayo nos cubrió de falacias en brutal burla a los trabajadores venezolanos con unas medidas humillantes, inaceptables en un país hundido por la corrupción que alcanza cifras impensables, utilizada por Maduro para cambiar su narrativa, siendo que ahora “no es el bloqueo sino el saqueo”, la culpa de los males, según dijo una de sus camaradas.