Para ser honesto, no encuentro hasta ahora un título apropiado para el artículo que estoy iniciando; seguramente, decidiré al final del mismo cómo lo voy a titular. Son varias ideas que quiero presentar de una manera ordenada y coherente, dada la importancia de los temas. Iniciemos diciendo que estoy de acuerdo con que las expresiones del ex alcalde del Tigre son absolutamente detestables, insolentes, desagradables y moralmente cuestionables. Aclaro, ex alcalde, porque aquí todo es así, de una, a lo macho (algo preocupante si pensamos que existe el debido proceso como lo advirtió el 5 de mayo vía twiter la periodista y ex Ministra de la Juventud Mary Pili Hernández: “En el caso Parequeima TODO ESTÁ MAL. 1) Sus declaraciones son vergonzosas 2) Por necias que estas sean, no es constitucional aplicar una pena corporal (cárcel) 3) No se puede destituir a un Alcalde porque se le esté haciendo un juicio. Él tiene derecho al debido proceso. Es ilegal”).