«Qué poca tensión, esto es un muermo», reprendía Carlos Ortega a sus jugadores durante un tiempo muerto en la segunda parte de la final de la Copa del Rey ante el Logroño La Rioja (34-23) este pasado domingo. El enfado del técnico del Barcelona venía motivado porque la diferencia en el marcador solo era de diez goles. Un ejemplo de la voracidad existente en la sección más laureada del club y del balonmano europeo. Su superioridad en los torneos nacionales es tan aplastante que los utiliza como banco de prueba de cara a la Champions League, auténtico objetivo del club catalán . Precisamente este jueves disputan los cuartos de final del torneo continental ante el GOG Sport danés después de acabar invicto la fase de grupos y acumularlo a la racha de 24 partidos consecutivos sin perder, lo que les permite pelear por una tercera Champions consecutiva. Desde que en 2013 perdieran la final de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid, poco antes de que el club rojiblanco desapareciese, han ganado todos los títulos a nivel nacional. Una década en la que han encadenado 40 trofeos (11 Ligas Asobal , 10 Copas del Rey, 10 Copas Asobal y 9 Supercopas de España), contando ya la actual Liga, conquistada matemáticamente a falta de siete jornadas. Son 13 las Ligas consecutivas. Este año han ganado los 26 partidos ligueros disputados, con más de mil goles anotados (1.024) y sacándole 16 puntos al segundo, el Rebi Balonmano Cuenca. En los doce campeonatos anteriores solo ha concedido tres empates y cinco derrotas, la última de ellas por una alineación indebida durante la pasada temporada. «No me canso de decir al vestuario que tiene mucho mérito mantener siempre la máxima motivación para seguir ganando. En el cuerpo técnico también ayudamos planteándoles pequeños retos. Entiendo que fuera del club la gente quiera que no ganemos, porque eso daría un poco más de vidilla a estos torneos, pero vamos a seguir trabajando para que esto no suceda», asegura Carlos Ortega, obligado a mantener la exitosa trayectoria de Valero Rivera y Xavi Pascual en el banquillo culé. Presupuesto desorbitado Buena parte de esta abrumadora superioridad no sería posible sin el apoyo económico del club, que permite al equipo reforzarse con los mejores jugadores del mundo. Con 8,5 millones de euros, la sección de balonmano tiene un presupuesto casi igual que todos sus rivales juntos y, como el resto de secciones profesionales (baloncesto, fútbol sala y hockey patines), es deficitaria. Solo el fútbol femenino arroja beneficios y atrae a patrocinadores. Noticia Relacionada Polideportivo estandar Si La agonía del voleibol español Emilio V. Escudero El oro en el Europeo masculino de 2007 fue el último éxito de un deporte que vive anclado en el ostracismo, alejado del protagonismo internacional y, lo que es peor, sin una idea para volver a él En este difícil momento para el club, el gran problema de las secciones es su elevado coste: el año pasado tuvieron 48 millones de euros de pérdidas, sobre todo, por una masa salarial muy disparada, de 37 millones solo en el baloncesto, y de unos seis millones en el balonmano. Laporta pretende recortar unos 8 millones entre todas las secciones y adelgazará la sección con las salidas de Fábregas y Cindric.