A pesar de las circunstancias adversas, el sector agrícola nacional tiene capacidad de producción para aportar al mercado nacional un porcentaje superior al 30% y la agroindustria producir más del 40% de su capacidad instalada. Pero la contracción de la demanda de alimentos y la competencia desleal a favor de la oferta importada en detrimento de la producción nacional, permiten que la importación y el contrabando representen el 70% de la menguada demanda nacional.