Lo que ha ocurrido en Colombia, simplemente, no tiene nombre. Las consecuencias políticas ya se hacen sentir al confundirnos y desmoralizarnos en Venezuela. ¿Dónde está toda la unidad y toda la conducción política? ¿Por qué exponerse a cualquiera de los caprichos del régimen y sus aliados? ¿No hay vocero que de información al respecto, solo silencios de sus elementos? Estas son algunas de las preguntas que se hacen muchísimos de nuestros compatriotas o paisanos dentro y fuera del país; preguntas que no tienen otras respuestas que indiferencia y desprecio porque aquí y allá se ha impuesto la supervivencia, la simple supervivencia como una obligación que es indelegable, y no da tiempo para más.