Tradicionalmente en Venezuela el Banco Central (BCV) es el depositario de la moneda dura, los dólares. La industria petrolera le vendía los dólares que recibía producto de sus exportaciones, que representaban el 95% del total de los ingresos en divisas. El sector público consolidado recibía los bolívares emitidos en contraprestación y de ahí circulaban en la economía. Las cosas han cambiado, las exportaciones de petróleo han caído y el BCV se ha visto menguado.