La vida del emigrante, en general, es azarosa y accidentada. Nadie deja su país si las condiciones en las cuales vive son razonablemente aceptables. Como sabemos, el venezolano no tiene tradición de emigrar. Aunque en su momento, se hizo muy popular una canción del músico venezolano Luis Fragachán, inspirada en un amigo y colega suyo, que en los años veinte del siglo pasado, quiso probar suerte en el Norte y se regresó decepcionado. La primera estrofa es como sigue: