Historia de las Relaciones Internacionales de Guatemala 1821-2023 (IV)

Los gobiernos de Guatemala y Centroamérica en el nuevo siglo XXI fueron casi todos corruptos al punto que desestabilizan las sociedades y expulsaron a miles a huir al Norte. Eso causó alarma en EE. UU. a sabiendas que el presidente Alfonso Portillo y su círculo de militares de La Cofradía, que lo apoyaba, tenían nexos con el narcotráfico. Por ello le impusieron al siguiente el gobierno de Óscar Berger que aprobara instalar en el país la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), bajo el paraguas de la ONU, para atrapar a los cabecillas de ese poder paralelo clandestino, que abarcaba también a políticos y empresarios. Creció la corrupción en el siguiente gobierno de Colom-Torres-Alejos, que se tradujo en la ampliación de la pobreza extrema y la emigración por las mismas causas. No obstante, la CICIG logró avanzar al juzgar a Portillo, a políticos, a militares, a magistrados e investigó a Sandra Torres y Gustavo Alejos. El siguiente presidente Pérez Molina y su vicepresidenta R. Baldetti fueron también procesados en 2015 junto a más de trescientos políticos y empresarios. El gobierno de Jimmy Morales en seguida se volvió defensor del llamado “Pacto de Corruptos”, al punto que atacó a las Naciones Unidas por permitir la actuación de la CICIG, ignorando que Guatemala la había solicitado por presiones de EE. UU. y Europa. Morales cerró la Comisión al no renovarle su mandato. Hizo lo mismo con la embajada de Suecia al juzgar a su Gobierno y embajador de comunistas, porque favorecen a la CICIG. Jimmy Morales logró el aval de Donald Trump a cambio de trasladar la embajada de Guatemala de Tel Aviv a Jerusalén, al gusto de los presbiterianos que lo apoyaban en EE. UU. y a Morales también aquí.

La economía de Guatemala continuó estable y dependiente de EE. UU. por el comercio exterior y las remesas de sus migrantes que llegaron a los diez millardos de dólares en 2019, con un impacto de más del diez por ciento del PIB. Los dólares de las operaciones del narcotráfico sin estar registradas se supone que son más elevadas. Los países del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) siguieron expulsando a miles de emigrantes a México para llegar EE. UU. por el desempleo, la inseguridad y los miles en la extrema pobreza, mientras la riqueza aumentó a favor de la minoría. 

        Se realizó al fin la Consulta Popular sobre el diferendo de Belice para llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia en diciembre de 2020, por sus derechos sobre ese territorio. Pero se hizo sin cumplir lo estipulado en la Constitución, pues el canciller Haroldo Rodas en 2008 firmó el “Acuerdo Especial” con Belice para llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia. Así, él transgredió los artículos 19 del Capítulo de Disposiciones Transitorias y Finales y en el 173, que requerían que “previamente” su contenido (lo pactado con Belice) se hubiese discutido pública y ampliamente, y, después, fuera aprobado o desechado mediante el voto de los ciudadanos en las urnas, lo que violentó la Constitución. 

      Ese año se observó un cambio relativo en EE. UU. por la caída de la popularidad de Trump con lo cual volvió la política bipartidista en favor de la lucha contra la corrupción en el Triángulo Norte. No obstante Trump mantuvo cerradas sus fronteras a la migración y remitió a los “capturados” en avión a Guatemala, aunque tuvieran coronavirus. La cooperación mundial para combatir ese flagelo era necesaria, pero Trump no movió un dedo. No obstante, Trump perdió las elecciones y las ganó Joe Biden, quien en 2021 volvió a las políticas de Obama y de un mejor trato a los migrantes centroamericanos. Además, reactivó la lucha en dichos países contra la corrupción, causa principal de las migraciones al norte en una Centroamérica de dictaduras de hecho, excepto en Costa Rica. Entretanto, la rivalidad entre China y Estados Unidos por el istmo era obvia, por la situación estratégica del istmo como lo fue en el siglo pasado entre Londres y Washington, por otro canal interoceánico. De pronto fue la pandemia del Covid 19 que frenó el crecimiento de la globalización junto con la invasión de Rusia sobre Ucrania que conmocionó el mundo en un nuevo desorden internacional y dio un paso a la inflación, mientras la desglobalización mostró una nueva Guerra Fría entre Washington y Beijing. Una visión retrospectiva de dos siglos de nuestra patria  en dos siglos como dice el refrán “árbol que nace torcido (en 1821)  no se puede enderezar, es válido para Guatemala y Latinoamérica en razón de su situación actual.

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Author: Maria Suarez