Al final del Parque de la Gloria, se encuentra la Llama Eterna, y un poco más abajo está el río Dniéper . Esta orilla está bajo control ucraniano; al otro lado están los rusos. El río es ancho, pero desde la Llama Eterna hasta la zona ocupada, no hay ni quinientos metros: un francotirador lo tendría fácil. El ‘fixer’ dice que sí, que «mejor que nos pongamos a cubierto», pero no lo dice con inquietud, ni se le había ocurrido antes, y de hecho los chalecos antibalas se han quedado en el coche. A veces uno tiene la sensación de que el ‘fixer’ (en jerga periodística, sería el guía y traductor) exagera su percepción de riesgo para justificar sus elevados… Ver Más