La falta de datos frustra el plan del Gobierno para controlar los beneficios empresariales

El presidente del Gobierno anunciaba el pasado mes de marzo la puesta en marcha de un observatorio para vigilar los márgenes empresariales de las empresas. Lo hacía después de que Unai Sordo, presidente de CC.OO., abogara, unos meses antes, por el control de los beneficios empresariales «disparados», y por la elaboración de un índice que sirviera de referencia en la negociación colectiva sectorial en plena espiral de precios. El anunció cayó como un jarro de agua fría en el mundo empresarial, más enfrentado que nunca al Gobierno, por entender que ese barómetro se traduciría en un nuevo intervencionismo . Los primeros compases de esta idea, que también suscribió posteriormente UGT, llegó en plena ofensiva contra las empresas, con los intentos… Ver Más

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Author: Pablo Perez