Disfrutar del tenis desde la propia pista es algo que tan solo unos pocos privilegiados pueden contar. Víctor tiene 15 años y desde los 11 es recogepelotas del Mutua Madrid Open . «La primera experiencia fue realmente increíble. Esto es algo impagable. Desde siempre había querido estar cerca de los mejores tenistas». Estos días está cumpliendo este sueño. Formar parte del equipo de recogepelotas ha permitido a Víctor estar con casi todos sus tenistas favoritos y ha tenido la oportunidad de asistir a Alcaraz, Djokovic y Nadal , entre otras grandes raquetas. «Me pareció interesante la idea de ser recogepelotas y, después de tantos años, merece mucho la pena», cuenta el joven a ABC Daily. Víctor es capitán de su equipo y siente una gran responsabilidad. «Al igual que hicieron conmigo cuando llegué, también tengo que ayudar y enseñar a los nuevos». El torneo dispone de 224 recogepelotas -además de 30 modelos que ejercen como tal-, con edades comprendidas entre los 11 y los 17 años. Dividen sus horarios en dos turnos: uno por la mañana -de 9.00 a 16.00 horas- y otro que dura hasta el final del último partido de la jornada, que muchas veces se alarga hasta la madrugada. Cada grupo está sobre una hora en pista. «Aunque no tengan que asistir a un partido , muchos se quedan hasta que acaben todos», indica Alberto Sánchez, coordinador. Al igual que a Víctor, el tenis ya formaba una parte importante de las vidas de los demás recogepelotas antes de haberse inscrito. La mayoría son alumnos de escuelas de tenis, e incluso algunos, los más mayores, ya dan clases. Noticia Relacionada Mutua Madrid Open estandar No Alcaraz, hoy como ayer, anula a Zverev en la Caja Mágica Laura Marta En una reedición casi calcada de la final del año pasado, el español barre al alemán, que apenas compareció con algunos saques y multitud de errores, para alcanzar los cuartos de final (6-1 y 6-2) Entrar en el equipo de recogepelotas del Mutua Madrid Open no es fácil. El proceso de inscripción comenzó en enero y se apuntaron más de 600 niños. Tras esta solicitud, se llevó a cabo una selección, en la que quedaron los 300 más aptos. Estas pruebas duraron cuatro días y se realizaron en la Ciudad de la Raqueta. «En estas jornadas citamos a los niños y les hacemos pruebas de habilidad y un test sobre sus conocimientos de este deporte», detalla Sánchez. A partir de este momento, ya tan solo quedan los tres fines de semana de entrenamientos, donde practican los lanzamientos de pelotas por el suelo, cómo ofrecérselas a los jugadores y simulan partidos.