Lluvia y fugas en el Giro más gris: Armirail, nuevo líder

Es el Giro de la lluvia, de las fugas y de la tristeza. Una carrera excitante por naturaleza, esencia del ciclismo que suele deparar el único ingrediente imprescindible en el deporte: emoción, incertidumbre y todos sus sinónimos. No es el caso. Por la lluvia, por las fugas o por la tristeza que destila este año la prueba, el resultado es una decepción constante. Aburrimiento, por más que las velocidades medias puedan decir lo contrario. En el norte de Italia, región de los lagos, maravilloso escenario para unas vacaciones o un Giro, hay cambio de líder a una semana del final. Pero no es por la exaltación de la combatividad, el riesgo o los límites. Es la táctica. El francés Bruno Armirail, 29 años, es la nueva ‘maglia’ rosa. La consumación de la enésima fuga, sin disputa alguna en el racimo de teóricos favoritos, por un terreno que esta vez favorecía a los escapados y no a los aspirantes, termina con el segundo triunfo del alemán Nico Denz. Alguna maldición o la confluencia de factores, o la lluvia que desespera a los ciclistas o la desaparición de Remco Evenepoel por algo que ya nos parece lejano (el Covid) o vaya usted a saber, el Giro se funde a gris. Noticias Relacionadas estandar No ciclismo Muere a los 25 años por un tumor cerebral Arturo Grávalos, ciclista del equipo de Contador S. D. estandar No Ciclismo Evenepoel abandona el Giro tras dar positivo en Covid-19 M. Z. Ha provocado desatención la ausencia de primeros espadas españoles, ha generado desinterés por el abandono del fenómeno Evenepoel (campeón del mundo y último vencedor de la Vuelta) y no estimula la reaparición del Ineos, un equipo que gana, domina y aburre, con Geraint Thomas. A Roglic ya le va bien la táctica del avestruz. Su equipo, el Jumbo, no asoma la cabeza, no necesita dar la cara y no se traga el aire. El esloveno es el líder in pectore, a solo dos segundos de Thomas. Nada. Camino de Cassano Magnano se dieron a la fuga 29 corredores, un batallón con todo tipo de representación. Tres ciclistas del Movistar, con el aliciente de Gaviria y un esprint reducido. Tres del Eolo, el equipo de Contador, tan combativo siempre. Luis León Sánchez, Alberto Bettiol y un francés para recoger dividendos. Ausencia de pelea Bruno Armirail se convirtió en nuevo líder gracias a la tendencia al cálculo y la ausencia de pelea. Veinte minutos más que los escapados tardó el pelotón en llegar a la meta. Fuga consentida, escapada bidón, todos los términos asumibles para definir la condescendencia. El Movistar trabajó para calibrar la opción de Gaviria, pero se demuestra que no es un equipo educado en el control del pelotón, en los secretos del llano, no es un tren. Cuando la escapada se movió por carreteras secundarias, pequeñas subidas y terreno angosto, Verona y Barta se desinflaron y se hizo la fuga de la fuga. Cuatro atacantes que casi alcanzan su objetivo. Por detrás llegó como una locomotora Nico Denz para cazar primero y esprintar después, como si tuviera una fuerza extra imposible para los demás.

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Author: Pablo Perez