Se escucha un ‘flxxxxxww’ fuerte, cercano, sordo. Todos vuelven la cabeza, nerviosos, pero sólo por un momento porque era un misil de salida. Si hubiera sido un proyectil ruso llegando habría hecho ‘fiiiiiuuu’, como un silbido (y después ‘booooooom’, o el silencio). Unos minutos más tarde, comienza a llover y a tronar, y los sonidos de la guerra se mezclan con la tormenta . Katya, la traductora, sugiere ir a mover la furgoneta para que no quede atrapada en el barro después del aguacero, pero de la sugerencia no se deriva ninguna acción. Cuando la lluvia afloja, todo el equipo va hacia la siguiente casa, al lado mismo, a visitar al tercer paciente del día. Su nombre no es Olga… Ver Más